Retomo el blog con las mejores lecturas del año que acaba. Es siempre muy difícil y, claro, depende mucho de lo que ha leído uno. No he llevado la cuenta, pero más de 100 títulos han caído seguro. Y ha habido de todo. Mucho abandono, muchos ni fu ni fa. Muchos "demasiado ruido para esto". Todo eso me lo salto. Y me quedo con los libros que realmente me han marcado y he tenido días en mi cabeza. Libros importantes para mí, que no tienen que serlo para los demás. 1. Olga Tokarczuk, Refugio , Museo del Prado. Es un relato largo. Pero me vale como libro. Como uno de los mejores de este año. Un cuento sobre un futuro terrible y una esperanza a través del arte. De los cuatro volúmenes que lleva esta iniciativa del Museo del Prado ( Escribir el Prado ), es, sin duda, el mejor. Mejor que Coetzee, que Aridjis, y mucho mejor que el de John Banville (el más flojito). Refugio me ha parecido una obra de arte. Una novelita en off que parece una hermana pequeña de Las tempestálidas , de Go...
En estos dias estoy reviviendo el penoso sufrimiento que hace un año tuve con mi padre en el hospital, hasta que murió. Mismo mes de julio y qué diferentes son ambos, aunque dentro de mí todo se vuelve a presentar como aquellos dias.
ResponderEliminarUn abrazo, siempre solidario
Acabo de descubrir tu blog, por cosas de esas que la gente llama azar. Me gusta mucho, enhorabuena, te agrego a mi blogroll, si te parece bien
ResponderEliminarsaludos :)
Conmemora, no es bueno olvidar el pasado, pero al mismo tiempo ten un ojo enfocado al futuro, aunque te confundan con un camaleon.
ResponderEliminarUn abrazo.
De forma inexorable vamos llenando de cruces nuestro calendario interno, yo lo tengo a rebosar y en aumento. Es bueno recordar, si, ¿pero hasta que punto?, me temo que si seguimos trazando una cruz en cada fecha, llegará el día que nos quedemos sin casillas donde marcar.
ResponderEliminarAntonio Rentero te da un buen consejo, la técnica del Camaleón, un ojo hacía delante y otro hacía atrás, sin fijar los dos en el mismo punto.
emilio