Retomo el blog con las mejores lecturas del año que acaba. Es siempre muy difícil y, claro, depende mucho de lo que ha leído uno. No he llevado la cuenta, pero más de 100 títulos han caído seguro. Y ha habido de todo. Mucho abandono, muchos ni fu ni fa. Muchos "demasiado ruido para esto". Todo eso me lo salto. Y me quedo con los libros que realmente me han marcado y he tenido días en mi cabeza. Libros importantes para mí, que no tienen que serlo para los demás. 1. Olga Tokarczuk, Refugio , Museo del Prado. Es un relato largo. Pero me vale como libro. Como uno de los mejores de este año. Un cuento sobre un futuro terrible y una esperanza a través del arte. De los cuatro volúmenes que lleva esta iniciativa del Museo del Prado ( Escribir el Prado ), es, sin duda, el mejor. Mejor que Coetzee, que Aridjis, y mucho mejor que el de John Banville (el más flojito). Refugio me ha parecido una obra de arte. Una novelita en off que parece una hermana pequeña de Las tempestálidas , de Go...
Un día te haré unas propuestas sobre estas microficciones... o mejor, te haré la propuesta una noche, agazapados en las sombras de un suspiro y con el aliento del temor como única música de fondo... que no, que no me sean zerolines, que me refiero a que le voy a decir una cosa al oído una noche que nos encontremos en un bar acerca de lo que podría ser un magnífico proyecto creativo... malditos malpensados.
ResponderEliminarQue el Señor nos guarde de los consejeros, de los guardianes, de los sótanos, de los violadores y además de los que jamás reconocen que la cagaron.
ResponderEliminarAhora que lo pienso todos estamos en el sótano, creemos que estamos seguros aquí arriba, pura fantasía, alguien o algo, cada día nos amarra, viola, cercena y miente con plena impunidad, casi siempre en nombre del estado, del banco, la iglesia, de los derechos (de los demás) y del aparato montado hace milenios.