Retomo el blog con las mejores lecturas del año que acaba. Es siempre muy difícil y, claro, depende mucho de lo que ha leído uno. No he llevado la cuenta, pero más de 100 títulos han caído seguro. Y ha habido de todo. Mucho abandono, muchos ni fu ni fa. Muchos "demasiado ruido para esto". Todo eso me lo salto. Y me quedo con los libros que realmente me han marcado y he tenido días en mi cabeza. Libros importantes para mí, que no tienen que serlo para los demás. 1. Olga Tokarczuk, Refugio , Museo del Prado. Es un relato largo. Pero me vale como libro. Como uno de los mejores de este año. Un cuento sobre un futuro terrible y una esperanza a través del arte. De los cuatro volúmenes que lleva esta iniciativa del Museo del Prado ( Escribir el Prado ), es, sin duda, el mejor. Mejor que Coetzee, que Aridjis, y mucho mejor que el de John Banville (el más flojito). Refugio me ha parecido una obra de arte. Una novelita en off que parece una hermana pequeña de Las tempestálidas , de Go...
Desgracia del ser humano, la memoria, el recuerdo. Que felices seriamos si después de sufrir el trauma de la pérdida, la agonía de la impotencia y la miseria de la incapacidad, tuviésemos la capacidad del punto y cierre, como el resto de los seres de este planeta.
ResponderEliminarEmilio
ay,
ResponderEliminarun beso m. à,
rm
Difícil escribir algo a partir de semejantes palabras.
ResponderEliminarTe dejo un pequeño silencio
y un fuerte abrazo.
No se puede decir mejor. Yo también viví una noche como aquella última no hace aún dos años.
ResponderEliminarLe leo a menudo y en silencio. Me emociona muchas veces. Esta es una de ellas.
Gracias a todos por las palabras. El tiempo no pasa en balde. Uno se hace más fuerte, más curtido. Pero hay siempre lugares por donde entra la memoria, y heridas que nunca sanan del todo.
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