Retomo el blog con las mejores lecturas del año que acaba. Es siempre muy difícil y, claro, depende mucho de lo que ha leído uno. No he llevado la cuenta, pero más de 100 títulos han caído seguro. Y ha habido de todo. Mucho abandono, muchos ni fu ni fa. Muchos "demasiado ruido para esto". Todo eso me lo salto. Y me quedo con los libros que realmente me han marcado y he tenido días en mi cabeza. Libros importantes para mí, que no tienen que serlo para los demás. 1. Olga Tokarczuk, Refugio , Museo del Prado. Es un relato largo. Pero me vale como libro. Como uno de los mejores de este año. Un cuento sobre un futuro terrible y una esperanza a través del arte. De los cuatro volúmenes que lleva esta iniciativa del Museo del Prado ( Escribir el Prado ), es, sin duda, el mejor. Mejor que Coetzee, que Aridjis, y mucho mejor que el de John Banville (el más flojito). Refugio me ha parecido una obra de arte. Una novelita en off que parece una hermana pequeña de Las tempestálidas , de Go...
Me asustas Miguel Ángel...
ResponderEliminar¿es por los exámenes a corregir?
ResponderEliminarOjalá los exámenes fuesen un problema. Es por la humanidad en general. A veces hay que tomar medidas drásticas. Y el exterminio de la raza humana parece algo, como poco, razonable.
ResponderEliminarde lo que se infiere que es razonable acabar con lo racional
ResponderEliminarHola MAHN, ya hace algunas semanas que no transitaba por tu blog y vuelvo a leerlo con fruición. Como curiosidad: la frase la pronuncia el emisario papal Arnaldo Amaury en el sitio de Béziers el 22 de julio de 1209, durante el sitio de Béziers, en el que se masacra a los albigenses...y a los que no lo son, como se infiere de la frasecita. Un abrazo. Aby
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