Retomo el blog con las mejores lecturas del año que acaba. Es siempre muy difícil y, claro, depende mucho de lo que ha leído uno. No he llevado la cuenta, pero más de 100 títulos han caído seguro. Y ha habido de todo. Mucho abandono, muchos ni fu ni fa. Muchos "demasiado ruido para esto". Todo eso me lo salto. Y me quedo con los libros que realmente me han marcado y he tenido días en mi cabeza. Libros importantes para mí, que no tienen que serlo para los demás. 1. Olga Tokarczuk, Refugio , Museo del Prado. Es un relato largo. Pero me vale como libro. Como uno de los mejores de este año. Un cuento sobre un futuro terrible y una esperanza a través del arte. De los cuatro volúmenes que lleva esta iniciativa del Museo del Prado ( Escribir el Prado ), es, sin duda, el mejor. Mejor que Coetzee, que Aridjis, y mucho mejor que el de John Banville (el más flojito). Refugio me ha parecido una obra de arte. Una novelita en off que parece una hermana pequeña de Las tempestálidas , de Go...
Hoy cuenta la agencia Reuters que en la región de Calabría 60 tortugas marinas despistadas y recién nacidas en vez irse a su casa, al mar se plantaron en un restaurante italiano tipo chiringuito. Dicen los que saben de estas cosas que fueron las luces las que las confundieron, pero yo creo que el olor pizzero es más adictivo y atrayente que la cocaina. En todo caso uno, en vez de estar donde debiera, normalmente acaba en otro sitio en plan ET señalando lejanías con el dedo y diciendo lo de "mi casa".
ResponderEliminarEste verano en una librería extrañísima de Ljubljana la capital de Eslovenia encontré (y compré)un librito verde "El archivo ecotómico de la modernidad: pequeños pasos para una cartografía de la visión" de un tal Miguel A. Hernández-Navarro y pensé que aunque estemos en el sexto pino nunca nos alejamos de casa.
Leer para creer.
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