Retomo el blog con las mejores lecturas del año que acaba. Es siempre muy difícil y, claro, depende mucho de lo que ha leído uno. No he llevado la cuenta, pero más de 100 títulos han caído seguro. Y ha habido de todo. Mucho abandono, muchos ni fu ni fa. Muchos "demasiado ruido para esto". Todo eso me lo salto. Y me quedo con los libros que realmente me han marcado y he tenido días en mi cabeza. Libros importantes para mí, que no tienen que serlo para los demás. 1. Olga Tokarczuk, Refugio , Museo del Prado. Es un relato largo. Pero me vale como libro. Como uno de los mejores de este año. Un cuento sobre un futuro terrible y una esperanza a través del arte. De los cuatro volúmenes que lleva esta iniciativa del Museo del Prado ( Escribir el Prado ), es, sin duda, el mejor. Mejor que Coetzee, que Aridjis, y mucho mejor que el de John Banville (el más flojito). Refugio me ha parecido una obra de arte. Una novelita en off que parece una hermana pequeña de Las tempestálidas , de Go...
Uy, uy, uy, temo que te ha poseído el bicho alienígena que aparece en Spiderman 3. Si te lo quieres quitar de encima, ponte a cantar. Se ve que al bicho este no le gusta demasiado la música y tiende, al oirla, a enloquecer y desalojar a quien habita y depreda.
ResponderEliminarJoan Carles.
Un buen principio para un inquietante relato, que ya quisiera el Joe Hill ese poder escribir algún día. Lo que necesitas, MAHN, es inventarte un buen pseudónimo guiri, algo así como Mike Navarre o Michael Brain, para atraer el favor de los editores anglocabrones y poder hacerle la puñeta a cantamañanas como el Hill and company que inundan, cada vez con mayor profusión, nuestras librerías. Un abrazo
ResponderEliminarHombre, shushi, ya teníamos ganas de verte por aquí.
ResponderEliminarLo del nombre tiene gracia: el tal Joe Hill se llama en realidad Joseph Hillstrom. Su papá tuvo la ocurrencia de ponerle el nombre (y apellido) de un sindicalista sueco. Qué originales, de verdad. El caso es que no ha "podido" ocultar que es hijo de Stephen King...
Propongo como sobrenombre para MAHN el siguiente: Mike Alher, que WOMAHN también tiene derecho a participar de la fama... MAHN sabe de qué va la cosa :)
Y si no, 'Scaramouche' tampoco vendría mal como pseudónimo literario de MAHN, dadas sus aficiones esgrimíticas, aunque ardo en deseos, Minerva, de que me expliquéis eso de Alher en nuestro próximo encuentro. Un fuerte abrazo a los dos.
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