Retomo el blog con las mejores lecturas del año que acaba. Es siempre muy difícil y, claro, depende mucho de lo que ha leído uno. No he llevado la cuenta, pero más de 100 títulos han caído seguro. Y ha habido de todo. Mucho abandono, muchos ni fu ni fa. Muchos "demasiado ruido para esto". Todo eso me lo salto. Y me quedo con los libros que realmente me han marcado y he tenido días en mi cabeza. Libros importantes para mí, que no tienen que serlo para los demás. 1. Olga Tokarczuk, Refugio , Museo del Prado. Es un relato largo. Pero me vale como libro. Como uno de los mejores de este año. Un cuento sobre un futuro terrible y una esperanza a través del arte. De los cuatro volúmenes que lleva esta iniciativa del Museo del Prado ( Escribir el Prado ), es, sin duda, el mejor. Mejor que Coetzee, que Aridjis, y mucho mejor que el de John Banville (el más flojito). Refugio me ha parecido una obra de arte. Una novelita en off que parece una hermana pequeña de Las tempestálidas , de Go...
No estamos preparados para ver tantas veces EL RETORNO DE LOS MALDITOS, luego pasa lo que pasa, se saca el bate y se batea lo divino, lo infernal y lo humano.
ResponderEliminarYo por ejemplo soñé que era la mujer del primer fotograma de la peli, soñando le puse un ojo morado a my man.
Ya sabes que un día tenemos que darle forma a mi sueño de la siesta del sábado por la tarde, aquel en el que compartía mesa con un hombre que con el cuchillo y el tenedor, y mientras conversaba conmigo, tranquilamente se iba cortando troxos de su propia cara y se los comía con delectación.
ResponderEliminarMe desperté justo después de que con sumo cuidado se pinchara el ojo con el tenedor, lo extrayera, seccionara el nervio óptico y procediera a dividir el globo en dos mitades. Una se la comió él. Me cabe la duda de si la otra mitad era para sí...