1/11/10

Recordación

Por la noche soñó que lloraba. A la mañana siguiente, las lágrimas le habían tapiado los ojos, y ya nunca más pudo despertar.

7 comentarios:

R dijo...

o algo parecido...

Samotracia dijo...

¿por qué? ¿Acaso no se puede ver con los ojos del corazón? Que se lo digan a las madres. :)

Leandro dijo...

Por la mañana lloró que soñaba

Kenny dijo...

Demoledor. Es genial.

kultur-huset dijo...

Hace años las lágrimas se me secaron, y las pocas que brotaron de mis lagrimales se escurrieron por mi rostro creando una satisfacción finita al roce con mi piel. Llorar no pude, despertar tampoco, pero sentir cada mañana el último recuerdo de mis lágrimas me hace llorar de alegría (si no fuera porque ya no me quedan lágrimas).
¿Se puede llorar sin lágrimas? yo lo hago cada mañana.

Anónimo dijo...

El azar a veces, por descuido, nos regala perlas perdidas entre los escombros.

Gracias, no a él sino al que firma, por permanecer escondido.


PD. ¿No serás primo de Héctor Artiles?
Si es así tendría un argumento digno de Paul Auster.

mahn dijo...

Estimado anónimo. El azar, en efecto, como decía Duchamp, es la única ley que mueve el mundo.
PD. No conozco a Héctor Artiles. Confiemos, en cualquier caso, en el azar.