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Mostrando entradas de febrero, 2018

Entrevista en "Contrapunto"

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A partir de ahora, en este blog también iré dejando rastros de algunas de las entrevistas que me vayan haciendo. Me he dado cuenta de que en Facebook todo se pierde y luego es muy difícil volver a ellas. Así que aquí va la que me hicieron Fernando Larraz y Gema Cuesta en el número 45 de la revista Contrapunto. Podéis descargar el pdf de la revista entera aquí. Pero también os la dejo como entrada del blog:

Arte y Literatura. Entrevista a Miguel Ángel Hernández
Por Fernando Larraz y Gema Cuesta
Miguel Ángel Hernández Navarro (Murcia, 1977) es escritor y profesor de Historia del Arte en la Universidad de Murcia. Junto a una sobresaliente actividad como crítico de arte contemporáneo, ensayista y comisario de exposiciones, es autor de una interesante obra literaria de ficción narrativa que incluye diarios, microcuentos, cuentos y dos novelas, ambas publicadas en Anagrama y reseñadas en Contrapunto (números 3 y 26): Intento de escapada(2011) y El instante de peligro(2013), que fue finalista …

Rendirse

Y, entonces, te rindes. Últimamente parece que es lo único que sabes hacer. Desistir, soltar, antes de que todo estalle. Es lo que también has hecho con el texto en el que has estado trabajando estas semanas. Después de varias moratorias, después de la insistencia, de la planificación, después de todo. No has podido llegar. Sientes que necesitarías un año entero para poder hacerlo. Por alguna razón, ahora todo se te atraganta. Estás lento. Difuso. Has perdido la destreza para escribir artículos académicos. 
Escribes un mail y dices que no. Que lo has intentado pero que no has podido. Te quedas fuera del reader sobre arte y migración en el que están todos los expertos. Un libro importante.
Has estado escribiendo textos por compromiso durante los últimos meses. Entregando uno y comenzando el siguiente. Cubriendo todas aquellas cosas a las que no supiste decir que no. Y posponiendo este texto, quizá el más importante, para más adelante. Porque lo otro era inmediato. Y había que acabarlo.…

Nada

Y, de repente, te preguntas por qué escribes. De repente, te preguntas todo. Pero escribes. Y sigues hacia delante. Aguantas la respiración y continúas. Porque ahora has aprendido a mantener el aire en tus pulmones. O al menos eso crees. La cabeza debajo del agua. El cuerpo sumergido. En el límite del hundimiento. Pero aún flotando. Porque mientras aguantas la respiración consigues mantenerte a flote. Es extraño. Paradójico. Dejar de respirar para poder seguir viviendo. Es extraño. Paradójico. Como el mundo. Como todo aquello que ahora no puedes ver ni entender. Porque tienes la cabeza debajo del agua. Porque aguantas la respiración. Porque intentas moverte hacia delante con aire en tus pulmones. Porque estás aprendiendo a nadar. Porque hay tantas cosas que no sabes hacer... A tus cuarenta años. Tan viejo, tan niño.

Decíamos ayer...

Decíamos ayer... Sí, lo decíamos. Y ayer era hace mucho tiempo. Tanto, que ya casi lo hemos olvidado. Más de tres meses alejados del blog. Y ha pasado media vida. Tan en voz baja queríamos hablar que al final hemos acabado hablando en silencio. Callados. No (ha) lugar a la palabra. Pero las palabras piden ser dichas y escritas. Y también la memoria. Porque fuera de este blog está el olvido. Y aquí no se conoce esa razón. Así que volvemos a empezar. De nuevo. Otra vez. Hasta volver a naufragar. Hasta volver a callar.

Volvemos con la cara limpia. Nuevo formato. También hasta que dure. Volvemos para seguir hablando en voz baja. Y también en esta nueva esquizofrenia. Sin tono. Sin persona. Nosotros, yo, tú y ellos. También nosotras. Y vosotras. Incluso ellas.

Volvemos aquí porque es el lugar en el que todo puede ser dicho. Volvemos aquí porque nos dejan fracasar. Volvemos aquí porque, en el fondo, este vacío es el único lugar para regresar.

Por hoy nos basta con volver. Con haber comenzad…