16/8/15

Proyectos del futuro presente

Lunes 10

Comienza la semana y, aunque aquí aún no hay ningún fellow, te pasas por la Society. Ha llegado una de las cajas de libros que enviaste desde España y te hace ilusión colocarlos. Aquí tendrás todos los libros del mundo, es cierto, pero hay cosas en español que es difícil encontrar o, sobre todo, ciertos textos que necesitas subrayar y trabajar directamente. Por alguna razón, no estás demasiado habituado a usar libros de la biblioteca y eso te arruina algunos meses, porque no dejas de comprar y comprar. Aquí intentarás cambiar algo ese hábito, aunque eres consciente de que a veces necesitas subrayar para hacer tuyo el conocimiento, para llevártelo a tu terreno. Subrayar es una forma de poseer, de tener, como quien marca un ternero con su sello. Tener y saber, aunque no siempre –afortunadamente–, en ocasiones son términos sinónimos.

Colocas los libros y comienzas a diseñar el plan de investigación de este curso. Son varios proyectos. Por un lado, quieres ampliar y completar tu libro sobre los artistas historiadores y Walter Benjamin. Para que funcione fuera de España y pueda ser traducido a otros contextos necesitas estudiar el trabajo de artistas historiadores de otros ámbitos. Aprovecharás que tienes que escribir dos artículos para revistas académicas y dedicarás cada uno de ellos a un artista diferente con la intención de ampliar el contexto del trabajo. Fernando Bryce y la relación entre arte contemporáneo e historia en Latinoamérica y Akram Zaatari y el contexto de Oriente Próximo. Son dos artistas y dos contextos que te interesan especialmente. Con estos dos ámbitos y quizá con el trabajo sobre artistas que reflexionan sobre la historia a nivel global el libro se habrá ampliado y, con el tiempo, podrás comenzar a hacerlo circular fuera de España.

El otro proyecto es el seminario que tendrás que impartir en el segundo semestre. Contratiempos: anacronismo y obsolescencia en el arte contemporáneo. Quieres que sea la base de otro libro sobre el arte contemporáneo y los (h)usos del tiempo. Quizá menos académico y más ensayístico. Llevas varios días dándole vueltas al índice, a la estructura y al enfoque. Aún no lo tienes claro, pero poco a poco va tomando forma en tu cabeza. Te gustaría poder tenerlo antes de acabar la estancia y regresar a España el próximo junio con el libro debajo del brazo.

Son proyectos, claro. Nada más. Luego la realidad siempre es diferente. Lo único que tienes claro es que no vas a acumular información para trabajarla más adelante. Uno de los errores más grandes que has cometido en muchas de tus estancias de investigación ha sido volverte loco buscando artículos, textos, libros… fotocopiando y archivando documentos para un futuro que luego nunca ha llegado. Uno tiene la sensación de que tiene que aprovechar estas grandes bibliotecas para llevarse todo lo posible. Y que ya en casa escribirá y reflexionará sobre todo lo que ha archivado. Pero ese tiempo futuro de paz para escribir y reflexionar después no acaba de llegar. Y lo único que queda de la estancia es un archivo inmenso que no siempre se vuelve a consultar.

Por tu experiencia, lo mejor es aprovechar el tiempo para leer y escribir. Por supuesto, también buscar. Pero eso no llevarse más del diez por ciento (o menos) del trabajo. Lo que sí tienes aquí es tiempo y tranquilidad para la lectura. Y tienes que aprovecharlo. Hacerlo igual que hiciste en el Clark, donde pudiste leer casi al completo la obra de Benjamin. Y esa fue la base teórica de mucho de lo que has escrito después. Así que tu intención por encima de todo será leer y reflexionar sobre lo que lees. Tiempo para pensar y tiempo para escribir. 

Aprovechar el presente y no confiar jamás en el futuro. Si algo sabes ya es que no hay un tiempo por venir. O que ese tiempo por venir siempre viene de un modo diferente al que uno ha imaginado.