21/2/13

Ya están aquí

Ya están aquí. Los ha traído un señor muy amable. Al abrir la caja me temblaban las piernas. Al tener un ejemplar en las manos casi se me saltan las lágrimas. Imagino que algo parecido –bueno, seguro que bastante más y lo mismo me paso en la comparación– es lo que debe de sentir un padre cuando toma a su hijo en brazos por primera vez. Yo no he sido padre, así que no sé exactamente lo que se siente. Pero lo que sí sé es que ver la caja de Anagrama, abrirla, contemplar tu libro ahí, hojearlo y darte cuenta de que todo es verdad, es un momento de felicidad indescriptible. Eso pasó ayer. Por la noche dormí como un bendito. Y esta mañana, lo primero que he hecho al levantarme ha sido volver a asomarme para ver si todo era cierto y no había estado soñando. Y sí, era cierto. Los libros seguían allí, como un tesoro, como un deseo concedido. 

Nunca –de verdad, nunca– un libro me había emocionado tanto. Llevo escritos ya unos cuantos, pero tengo la sensación de que esto es lo primero que escribo. Siempre emociona y alegra ver tu criatura por fin materializada, pero... esto, esto es diferente. Es como un nuevo comienzo. Un comienzo de verdad. 

En seguida, en poco más de dos semanas, llega la parte importante, la de los lectores. El momento en el que el libro deja de ser un mero objeto y se convierte una historia. Esa, en el fondo, la es la que más deseo –y también la que más temo–. Mientras tanto, disfrutaré del momento. 





2 comentarios:

BruxBrunnie ((B.G.E)) dijo...

Hola... tú no me conoces y lo cierto es que yo a ti tampoco...
Sigo tu blog desde hace un tiempo y me gusta las entradas: un poco de política por aquí, un poco de arte por allá con su poco de sal, con su pimienta, con su crítica literaria;lo cierto es que me ha hecho mucha gracia-a decir verdad me ha enternecido, pero yo soy un hombre y carraspeo y escupo, ya sabes-, la emoción que demuestras por tu libro...tal vez lo compre, jajá, ¡ENHORABUENA!, un abrazo literario :)

mahn dijo...

Muchísimas gracias por el comentario. Un libro es algo difícil, lleva trabajo, noches sin dormir, inquietudes varias... y al verlo impreso, uno siente que todos sus desvelos han dado fruto. No emocionarse sería lo extraño.
Abrazos literarios de vuelta.