15/11/09

Constructivos

Llevo una semana enfrascado en la historia del constructivismo ruso. Para ser sincero, nunca me había interesado demasiado en este movimiento. Por supuesto, Tatlin y los demás me parecían interesantes, pero nunca había logrado encontrar la manera de entrarles bien del todo. Pero, con la excusa del texto sobre Muniategui y sus citas a Rodchenko, me he metido a fondo en la figura del artista ruso y en el constructivismo temprano, sobre todo el de 1920-21. Después de leer, entre otras cosas, los textos de Buchloh y, sobre todo, el libro de Maria Gough (The Artist as Producer: Russian Constructivism in Revolucion, University of California Press, 2oo5), me he dado cuenta de la complejidad y la riqueza del debate intelectual que se produjo durante aquellos años en el mundo del arte. Uno lo piensa bien, y la verdad es que gran parte de los problemas que se han planteado después en el campo artístico ya fueron trabajados y articulados por los pensadores y artistas rusos. No sólo los formales, que también, sino sobre todo los relacionados con la función del arte y su relación con la política. Es curioso que, hoy en día, cuando esos problemas están de nuevo sobre la mesa, apenas se aluda a este momento central en el que todo ya fue planteado con una solvencia y una lucidez aplastante por artistas y escritores como Rodchenko, Tarabukin y muchos más. Rescatar estas discusiones e intentar traerlas a la situación actual no es ninguna locura. Muchos de los callejones sin salida en los que nos encontramos hoy podrían ser iluminados por aquellos debates. Debates (y esa quizá sea la verdadera dificultad) que se mantenían a un nivel de profundidad, seriedad y compromiso intelectual que dificilmente podría hacerse efectivo en medio de la banalidad y la vagancia que se ha instalado en el mundo del arte contemporáneo.

6 comentarios:

Andrés dijo...

Hasta hoy...
http://www.youtube.com/watch?v=Cm-4_G0koxU

Ed. Expunctor dijo...

Desde luego. Los rusos sí que se juntaban y dialogaban sobre el tema. Hace poco leí un librito de Sklovski en el que éste cuenta los comienzos de los formalistas. Es impresionante contrastar cómo avanzaban ellos en sus investigaciones y cómo se avanza por aquí.

Allí, en aquella época, en medio de la primera guerra mundial, después de terminar la jornada como soldados, se juntaban en casa de alguno y, junto a la estufa, que alimentaban hasta con libros (primero las tapas, y luego, si hacía falta el papel... Brik tuvo que quemar una revista completa...), debatían sobre la función poética o sobre tantas otras cosas. Eran más pobres que las ratas, pero ¡qué eficacia, qué agudeza, qué perspicacia! Dialogaban y avanzaban en sus investigaciones.

En cambio aquí, en esta época, es tan difícil dialogar...

monet89 dijo...

Muy interesente, son un punto de referencia, también podríamos mirar a los grandes pedagogos Rusos como Vigotsky, en definitiva, merece la pena pararse a investigar, a leer lo que el constructivismo ruso nos ha legado.
Gracias por el apunte, viene bien poner la mirada en este punto.

faca dijo...

comparto la observación que hacés hacia los constructivistas, también los descubrí hace relativamente poco. uno pensaba que ciertas cosas se habían planteado de los 60 a esta parte.

Peio Aguirre dijo...

hola Miguel Angel

me pica la curiosidad por leer tu ensayo y ver como encaja con el mío, todavía no he visto el libro, veremos si me lo pasa antes el propio Manu o me lo envían desde La Conservera!!!!

saludos

ps: descubierto tu blog desde tu marca de favoritos en el mío

mahn dijo...

querido peio, pues la verdad es que creo que los dos textos funcionan más o menos bien.
yo me lo pasé bastante bien escribiendo. la obra me gusta, y las cuestiones tratadas también.
lo que ocurre es que, como todo texto, siempre es frustrado. se quedan cientos de cuestiones fuera que a un le gustaría tratar.
ya me cuentas qué te pareció.
abrazos y feliz año.