17/10/09

La era del strip-tease total

En más de una ocasión he hablado aquí sobre la erosión de los límites entre espacio público y espacio privado. Sin duda, se trata de una de las cuestiones estrella de nuestra época. Hace unos días, escuché en un noticiario el resultado de una encuesta que decía que la gente está más cómoda en las calles que son vigiladas por cámaras de seguridad que en las que no lo son. Se sacrifica la libertad y la privacidad por la seguridad. En el mismo noticiario se hablaba también de los nuevos scanners de personas del aeropuerto de Manchester, que muestran al individuo completamente desnudo. Sólo algunos valientes se atreven a entrar. Los demás prefieren seguir quitándose los zapatos y el cinturón.

Todo esto me hace pensar que nuestra era bien podría ser calificada como la del strip-tease total. Un strip-tease en el que, sin embargo, la desnudez es lo de menos. Hace unas semanas escuché al poeta Juan Bonilla recitar un poema sobre la intimidad en nuestro tiempo. El poeta mostraba su interior revelando ya no sus sentimientos más profundos, sino el número de su tarjeta de crédito o la clave de su correo electrónico. Hoy los violadores han cambiado de rostro. No son aquellos que fuerzan nuestro sexo, sino aquellos que se adentran en nuestra vida virtual para leer nuestros e-mails y ver nuestras fotos. Estamos expuestos a la violación perpetua. Lo más indignante es que algunos medios de comunicación se hayan convertido en cómplices y amplificadores de estos violadores de la intimidad, y sobre todo que confundan el derecho a la información con la satisfacción de las pulsiones más bajas y nocivas del ser humano.

[Publicado en La razón, 16/10/09]

1 comentario:

El Vocero dijo...

Pregunta irreverente: y no estará panteado todo en el eterno juego de par de puestos voyerismo-exhibicionismo de la audiencia?

Sería fácil y simplista hablar de sociedades panópticas y agendas settings y esas cosas tan de moda.

Atrás hay manipulaciónes cuyas raices están arraigadas en el poder.

Tengo un escrito en alguna parte que habla sobre la exasperante y continua espera del acontecimiento por parte de los medios. Si lo encuentro y te interesa te lo paso. Nunca llegué a publicarlo en medio alguno por diferentes motivos.

Saludos.