1/8/09

Thrillers

Al hilo del post anterior y de la veraniega inmersión en la literatura de entretenimiento, tengo que decir que a veces uno quita mérito al thriller y piensa que estas cosas son fáciles. Y se equivoca completamente. Lo digo desde la experiencia. Como escritor en ciernes, me sale mucho más fácil una cosa experimental, subjetiva, “profunda”, literaria, que una novela de género. El thriller tiene sus normas, sus maneras, su oficio. Y es bien difícil hacerse cargo de ellas. He comenzado cien veces a hacerlo, y nunca me ha salido nada en condiciones (supongo también que por pura incompetencia). Y es que construir una trama requiere de mucho esfuerzo. Es un trabajo milimétrico. Que todo case al final, que todas las líneas se unan en un lugar, que nada haya sido puesto al azar es algo que, por muy natural que le parezca al lector captado por la historia, necesita de una labor de construcción y una pericia que no se consigue fácilmente.

La facilidad de lectura de un buen libro de entretenimiento es inversamente a la dificultad de su escritura. Conseguir que el escritor desaparezca por completo y que el lenguaje sea totalmente transparente para con la trama debe ser de las cosas más difíciles. Hacer que todo parezca natural, que el artificio funcione sin que nada se resquebraje es un reto que sólo consiguen unos pocos.

2 comentarios:

Leandro dijo...

Al hilo de esta entrada y de la anterior, lo que yo pienso (que no tiene por qué importarle a nadie, claro) es que una cosa es escribir y otra muy distinta ser escritor. Para escribir sólo hace falta un procesador de textos. O papel y lápiz. Se puede hacer mal, regular, bien o muy bien. Se pueden tener muchas cosas que decir o ninguna. Se puede ser brillante o pedestre con la expresión escrita. Como leí a alguien alguna vez, cada uno lo hace como sabe o como puede, no como quiere. Ahora bien, otra cosa muy distinta es conseguir que alguien completamente ajeno a tu círculo de afectos pague 20 € por eso que uno ha escrito. Para llegar a ese punto hay que recorrer un trecho que requiere otras muchas cosas, además de escribir. Y eso es ser escritor. De thrillers, de novela rosa o de premios Pulitzer. De lo que sea.

Cascaradenuez dijo...

No sé cómo será tu novela en ciernes. Desde luego tus reflexiones en el blog son geniales, lucidez extrema, sentido común que es el menos común de los sentidos