10/8/09

Más libros

He comenzado a leer Déjame entrar, de John Ajvide Lindqvist. Aunque me está costando un poco entrar, intuyo que me voy a meter de lleno en la historia en muy poco tiempo. La película ha recibido muy buenas críticas, y ardo en deseos de verla. Así que leeré lo más rápido que pueda.

Por otra parte, buscando más modelos, soluciones y maneras de enfocar la trama de lo que estoy escribiendo, esta tarde he vuelto a la librería Diego Marín a buscar best-sellers. Quería algo de terror. Pero de terror de verdad. De esas cosas que no te dejan dormir y que tienes que cerrar el libro y respirar para seguir leyendo. Por supuesto, no he encontrado nada de esas características. He echado a la mochila Esclavos de la oscuridad, de Jean-Christophe Grangé. Vamos a probar qué tal va la cosa. Parece que tiene buena pinta. Sectas satánicas, rituales, crímenes... vamos, cosita veraniega.

Por otro lado, y casi de carambola, he comprado también Pánico, de Jeff Abbott. Un thriller americano de andar por casa cuyo argumento, sin embargo, me parece interesante. Un director de de cine descubre que toda su vida ha sido una farsa, que todos los que le rodeaban eran actores de un gran plató. Un Show de Truman, pero con intriga y misterio. Empecé a leerlo en inglés en el curso de inmersión, pero como iba demasiado lento y la paciencia no es una de mis virtudes, no he tenido más remedio que comprarla en español.

Y por último, he cogido algo que nada tiene que ver con lo anterior. Un pedido que había realizado ya hace algún tiempo y que por fin ha llegado. El año del pensamiento mágico, de Joan Didion, una especie de diario-autobiografía sobre la enfermedad de su hija y la muerte de su marido. Las primeras páginas ya son demoledoras. Crudas, intensas y, en ocasiones, obscenas. Un espíritu muy cercano a un texto que estoy escribiendo sobre la muerte de mi madre. A veces los textos encuentran hermanos y es necesarios ponerlos en común para que se conozcan.

1 comentario:

Ángela Rufete dijo...

Yo vi el otro día la película "Déjame entrar". No había oído hablar de ella y tampoco del libro, así que en un principio tenía un poco de miedo de acabar viendo algo que se pareciera (aunque fuera lo más mínimo) a "Crepúsculo". Me sorprendió muchísimo, y una película buena es la antesala de un libro aun mejor (normalmente). Así que, aunque haya empezado la casa por el tejado, espero disfrutarlo pronto en páginas.

Un saludo