13/7/09

Papeleo

Después de unas semanas sepultado por la burocracia, hoy por fin he logrado enviar el papeleo a la ANECA para la acreditación. Ha sido como rebuscar en el cubo de la basura: textos de los que uno no querría volver a saber, etapas que uno quisiera olvidar... han vuelto a la superficie para recordar de dónde venimos. He encontrado cosas que ni sabía que existían: textos y conferencias sobre la posguerra murciana, el Corazón de Jesús, y sobre pintores de cuyo nombre no quiero acordarme. Me he dado cuenta de que los últimos años he estado trabajando sin parar, pero no siempre en la dirección correcta. He dicho a demasiadas cosas que sí, y he perdido la oportunidad de centrarme en otras que habrían sido más productivas. Pero, en fin, tampoco nos vamos a poner exquisitos. La cosa no está tan mal. Ahora sólo toca esperar a que los casi mil folios que van camino de Madrid lleguen a buen puerto.

1 comentario:

José María Cánovas dijo...

Yo el otro dia estaba buscando por dialnet varios textos y me sorprendió el que hubieses escrito sobre la posguerra y el corazón de Jesus. Yo siempre he pensado que los buenos escritores escriben el final de un libro para abrirle la puerta a otro. Cuando se abre esa siguiente puerta no sabes que te prepara el futuro. Por lo poco que te conozco y lo que comentas por aquí, el hecho de no decir no a nada hace que tu vida se disponga a todo lo que ese futuro te está preparando.No te subestimes al piano, ultimamente no paras no tocar y por algo será. Puede que otra de esas cosas que te está preparando el futuro sea un lugar privilegiado entre los músicos frustrados para que algún dia cuando abras la siguiente puerta te encuentres con que te han invitado a borrar el "frustrado" y, por supuesto, volverás a decir SI.
Un saludo.