8/6/09

Para variar

Para variar, en Iberia me han vuelto a perder la maleta. Eso me pasa por facturarla. Pero la había llenado tanto de libros que no había manera de moverla. Y es que, aparte de ver arte, volví a caer en vicio de las librerías. Me he traído cosas realmente interesantes. De momento (y menos mal que me lo subí a la cabina del avión), me está fascinando lo último de Agamben, Nuditá. Leí unas pocas páginas y lo tendré que dejar un tiempo en stand by hasta que acabe de leer estas semanas las varias tesis de las que soy tribunal. Entraré entonces directamente con Postpoesía, el ensayo de Fernández Mallo que quedó finalista del Premio Anagrama de Ensayo. Llevo ya tres capítulos y me está resultando fresco e inteligente. Cuando lo acabe, le dedicaré un post especial.