12/5/09

Movilidad

De la Gran Manzana al Gran Tanatorio. En apenas unas horas, sin tiempo para el jet lag, paso de recorrer las calles de Nueva York a darme de bruces con la realidad. Sin tiempo para deshacer la maleta y sacar los libros que compré, anoche vi morir a un familiar cercano, alguien tremendamente importante para mí, alguien que durante mi infancia en ocasiones hizo las veces de padre. Toca ahora enterrarlo, y consolar a la viuda, que también fue una madre para mí. Y toca también hacerse consciente de lo rápido que pasa la vida, y de las vueltas que da. El domingo por la mañana volví a la casa en la que pasé un mes junto a Central Park, la casa en que muchas cosas de mi vida cambiaron para siempre. Hoy, en apenas dos días, otras cosas también cambian para siempre. Y en medio de todo, unas horas en avión, una eternidad irrecuperable.

5 comentarios:

Pedro Jesús Teruel dijo...

Lo siento, Miguel Ángel. Permíteme que te exprese por esta vía -la misma de la que te sirves para compartir tantas cosas con nosotros- mi solidaridad contigo. Ojalá podamos ser todos como este amigo ejemplar.

Wunderk dijo...

Mucho ánimo.

Mery dijo...

Esta vida es a veces una M, y perdón por la palabra que me callo.
Estarás hecho polvo, lo siento mucho.

Un fuerte abrazo

Antonio Rentero dijo...

Lo lamento muchisimo, Miguel Angel. Solo espero que en medio de esta epoca tan funesta que estas viviendo ultimamente, con tantas y tan dolorosas perdidas, seas capaz de no perder la fe en el futuro y seguir adelante, con la ayuda y el apoyo de tu Superwomahn y con el cariño de los amigos.

Un abrazo muy muy fuerte.

Tigretón dijo...

Tarde quizás, pero reitero lo dicho por algunos de los que han comentado anteriormente. Únicamente decirte que lo siento, y que ánimo.
Un abrazo