Esto no es una lista de lo mejor del año. Porque para hacerla tendría que haberlo leído todo. Y soy consciente de mis límites y gustos como lector. A pesar de leer muchísimo (soy un vicioso del asunto), no me llega para dar cuenta de muchísimas cosas. No me he puesto a contar, pero creo que la cosa sobrepasa los cien libros. A un ritmo de dos o tres por semana salen entre 120 y 140. No llevo un registro. De todos modos, aunque lo llevara, este texto lo escribiría de memoria. Sobre todo porque me gusta pensar, al acabar el año, en los libros que más poso me han dejado, los que he seguido habitando un tiempo después de su lectura. Si me pidieran uno solo, por encima de todos los demás, creo que tendría que quedarme con Madre de corazón atómico , de Agustín Fernández Mallo (Seix Barral). Es el libro perfecto. El que más me ha marcado de todos los que ha escrito. Hasta el momento, mi preferido de su bibliografía era Limbo (Alfaguara) —tengo clavada en la memoria la histor...
Bien por la INOCENTADA al año oscuro,
ResponderEliminarQue no falte el humor aunque sea negro,
Por si las moscas, Feliz 2010, que el 2009
lo veo Morado.
emilio
Que capacidad la tuya, de escribir casi sin verbos!
ResponderEliminarMe encanta cuando no sobra una palabra.
No comento tu humor negro. Sé que este año no fue el tuyo.
Yo estoy trabajando duro para encontrar mi tesoro al final del arcoiris, para pensar en cosas lindas y creer en la magia. A lo mejor, quién sabe.