26/12/08

Improductivo

Llevo unos días en los que apenas me puedo concentrar. La Navidad me está afectando más de lo que había pensado. Estoy melancólico y tengo la cabeza llena de pensamientos que me alejan del lugar en el que estoy.

Me siento ante el ordenador y no se me ocurre nada que escribir. Esta mañana he enviado la crítica de El faro de las letras y apenas he podido pasar de una página. Ahora tenía que estar acabando el texto para el Premio de Pintura de la Cámara de Comercio, pero no hay manera. Me siento unos minutos, le doy una vuelta y me levanto. Luego me siento al piano y, entre pitos y flautas, se me pasan las horas muertas. Hoy me ha dado por bajarme partituras de Coldplay. Ahora estoy con «Viva la vida», a la que ya le he cogido el tono (yo, y el vecindario entero, que se estará acordando de toda mi ralea).

En este estado de aburrimiento productivo, entre ayer y hoy he podido leer Lo infraordinario, una serie de notas magistrales de George Perec, y estoy acabando El boxeador polaco, un libro de relatos de Eduardo Halfon del que daré buena cuenta en los próximos días. Anoche también pude ver Blindness, la película de Fernando Meirelles basada en Ensayo sobre de la ceguera, de Saramago. No está mal. Sigue la novela al pie de la letra. Una novela que en su momento me fascinó, y aún en el recuerdo me parece mejor, sobre todo cada vez que se me ocurre acercarme a otras obras del escritor portugués, pesado donde los haya.

En fin, voy a ver si hay manera de hacer algo. Este estado me mata.

3 comentarios:

Tigretón dijo...

Pues muy mal no estarás, al menos físicamente. Vaya repaso nos habéis dado tú y tu equipo esta mañana en el partido matutino futbolero.

Marcelo L. Cambronero dijo...

Si Miguel Ángel está en forma es que mucho han cambiado las cosas desde que no le veo... je, je.
A lo que iba: que es la Navidad, macho, que cuesta mucho concentrarse... ¡qué le vamos a hacer!
Por cierto, voy a dejar de leer blogs y a ver si escribo algo.
Abreazos.

mahn dijo...

Hombre, estar en forma significa poder llegar de una punta a otra del campo a trote cochinero y con la lengua dentro de la boca. Y eso los primeros cinco minutos.
Por otro lado, yo también debería dejar de leer blogs, pero es lo único que hago mientras no escribo.
Abrazos fuertes para los dos.