14/12/08

El arte de la prostitución

Durante estas semanas hemos trabajado en clase sobre la relación entre arte y prostitución. Aunque a primera vista pueda parecer que nada tienen que ver, si uno lo piensa bien, no es descabellado afirmar que el arte moderno nace en un burdel. Como se sabe, “Las señoritas de Aviñón”, obra fundacional del arte moderno, no representa a unas mujeres de la ciudad de Aviñón, sino a una serie de prostitutas del burdel del Carrer Avinyó, uno de los más frecuentados por Pablo Picasso. Pero incluso años antes, un gran número de artistas modernos vincularon sus obras al universo de la prostitución. Pensemos por ejemplo en algunas obras célebres de Manet como “El almuerzo sobre la hierba” o la “Olympia”. El arte moderno se encuentra indisolublemente unido a la prostitución y al mundo de la noche. Ya el arte tradicional había mantenido una relación constante con la prostitución. De hecho, casi el total de los desnudos femeninos de la historia del arte habían sido desnudos de prostitutas. La idea de una modelo profesional no existía, y la única forma de ver un cuerpo desnudo era ir a la morgue o al prostíbulo. Allí se podían ver cuerpos que luego eran representados como diosas, musas o alegorías. La gran revolución del arte moderno estuvo relacionada con el hecho de que el cuerpo desnudo de la prostituta fue también desnudado de todo contenido alegórico o narrativo. Y se presentó como lo que era, el cuerpo de una prostituta, y no el de una diosa. Es decir, el arte moderno mostró lo que había debajo de la historia de la representación; lo hizo evidente, como ocurre en “El origen del mundo”, la célebre obra de Courbet que muestra una vagina en primer plano.

A partir del siglo XIX, la prostitución tuvo un auge sin precedentes en algunas ciudades occidentales, especialmente en París. Como sugirió Walter Benjamin, la prostituta, junto al dandi, se convirtió en una de las figuras paradigmáticas de la ciudad moderna. Para los artistas modernos, desde la segunda mitad del siglo XIX, el mundo de las prostitutas representó una vía de escape a la sociedad racional, científica y normalizada creada tras la Revolución Industrial. La prostituta era ese ‘otro’ que, igual que el salvaje o el niño, representaba el más allá de los códigos culturales, y sobre todo, la subversión de la moral y la ética. Representaba todo aquello que no había podido ser bien asimilado en el proceso de modernización de Occidente. Y el arte moderno, que, desde sus inicios, se enfrentó a la sociedad emanada de ese nuevo orden racional, encontró en el universo de las prostitutas todo aquello que iba buscando.

6 comentarios:

Leandro dijo...

Yo creo que lo que muestra El origen del mundo, de Courbet, es un coño.

Violeta dijo...

jejeje, hombre, se refiere al origen del mundo intelectual, de los homínidos, hombres, humanos...
del mundo en cuanto mundo para nosotros (reyes del universo) vamos que el que más el que menos ( por ahora!!! ) hemos salido y entrado por el mismo sitio... y una vez fuera pues hemos "construido" el mundo, el nuestro...

Es interesante como tras la metáfora de la diosa queda la puta, y que aún así la realidad no se haga tan dura, por decirlo de algún modo...

Tus clases un éxito, me han dicho ya un par de personas de la facul que se quedaban con ganas de ir y que a ver si algún día se pasaban,
bien... (y no solo por el apartado "sexual" del programa, jeje)

Antonio Rentero dijo...

"Deberíamos follar siempre pagando, para evitar todo tipo de bajezas sentimentales"

(Anton Reixa)

joseba zabalza dijo...

Muy interesante. Es la puñetera realidad.

monet89 dijo...

Es muy interesante descubrir el estrecho vínculo entre arte y prostitución en toda la historia del arte, en una sociedad, la del 1860 en la que hay una fuerte moral, que idealiza la familia a la vez que se muestra indulgente hacia las casas de citas que frecuentan los maridos burgueses. Mirando precisamente la Olimpia de Manet, nos damos cuenta de cómo el artista muestra la realidad tal y como está sin añadidos, y ver en esta la subversión de lo que representa la Venus de Urbino de Ticiano, es ese diálogo entre arte del pasado y arte contemporáneo lo que resulta atractivo, Manet se libera de toda moralidad, para decirnos que la mujer no es un objeto del hombre, Olimpia tiene éxito en su profesión, y domina la situación, ya no es objeto sino, ser humano, nunca nos debemos olvidar de esto, ser humano con la dignidad que le es inherente, el perrito sumiso, ahora es un gato erizado dispuesto a arañar, Olimpia establece sus normas. Este tema de la prostitución, está hoy en día de actualidad en todos los debates, debido a la publicación de unas imágenes de prácticas sexuales de prostitutas y clientes, en la calle, que han “escandalizado”, he incluso se ha hablado de los anuncios que explicitan el contenido sexual, a la opinión pública, se habla de ilegalizar, de decorar, etc..etc...
Mario Andreo Osete

No somos nadie MTV dijo...

Mira, estoy empezando un trabajo para la Universidad en el que tengo que realizar una exposición hipotética y he decidido ahcerlo sobre la figura de la Puta en el s. XIX (curioso, verdad? Luego encontré tu post y me salvaste la vida, porque no encuentro casi nada...) simplemente, veo que estás muy enterado y me iría bien que me recomendaras algún libro, o sitio donde buscar, o tu propia culturilla, o algo. Gracias!
(Puedes dejarme un mensaje en mi blog: nosomosnadiemtv.blogspot.com aún está pobrecillo, pero estamos empezando!