Esto no es una lista de lo mejor del año. Porque para hacerla tendría que haberlo leído todo. Y soy consciente de mis límites y gustos como lector. A pesar de leer muchísimo (soy un vicioso del asunto), no me llega para dar cuenta de muchísimas cosas. No me he puesto a contar, pero creo que la cosa sobrepasa los cien libros. A un ritmo de dos o tres por semana salen entre 120 y 140. No llevo un registro. De todos modos, aunque lo llevara, este texto lo escribiría de memoria. Sobre todo porque me gusta pensar, al acabar el año, en los libros que más poso me han dejado, los que he seguido habitando un tiempo después de su lectura. Si me pidieran uno solo, por encima de todos los demás, creo que tendría que quedarme con Madre de corazón atómico , de Agustín Fernández Mallo (Seix Barral). Es el libro perfecto. El que más me ha marcado de todos los que ha escrito. Hasta el momento, mi preferido de su bibliografía era Limbo (Alfaguara) —tengo clavada en la memoria la histor...
Durante años siempre pedí ami compañera que me recordara el 20 de diciembre, fielmente llamaba para felicitarla en los últimos años, hoy se rompió la cadena, ¿para que llamar al terrible vacío? Hoy no he llorado, lo hice ayer con amargura por la pérdida de mi mitad biológica, posiblemente fuese el miedo a la soledad, pese a estar tan acompañado, me siento abandonado, no se a quien contar las pequeñas cosas, cosas que ella escuchaba con bondad y benevolencia, dando rápidamente su consejo reconfortable.
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yo tambien me he acordado de ella en este dia. pero ya no vale de nada el telefono solo esa sensacion que tanto cuesta olvidar y que la llevas dentro de ti. esa parte tuya que nadie sabe solo la persona que lo siente. la sigo queriendo tanto que desde donde este me gustaria que me viera y que sintiera la caricia de mi beso felicitandola nunca olvidare su dulzura la seguire añorando toda mi vida.mere35
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