13/11/08

Sequía

Estoy de sequía creadora. Entre los mil textos académicos y de catálogos, no me queda espacio en la mente para escribir algún cuento en condiciones, y mucho menos para meter mano a la novela. Durante un tiempo, los microrrelatos me salvaron la vida. Pero desde que los publiqué en la biblioteca del tranvía, parece que los condenados se resisten a salir. Se ve que se temen lo peor, quedar aprisionados en otro libro. Yo les aseguro que nunca mais, que no se preocupen, pero me dicen que se lo están pensando. Quizá un día de estos vuelvan a venir como antes. Hoy, desde luego, no.

3 comentarios:

Ramón Monedero dijo...

La inspiración flota en el ambiente, sólo hay que dejarse influir por ella. Dicho así queda precioso verdad?, pero cuando las ideas no le vienen a uno hay poco que hacer salvo esperar...

juanpaulus dijo...

La música siempre me ha servido para contemplar ideas que creía que nunca pasarían por mi mente.

Violeta dijo...

yo también creo que la música sino es el remedio, consuela y estimula tus sentidos!