3/9/08

Ya-toy

Reventado llego a Pekín después de un intenso día de viaje en el que mis renovados temores a los aviones han sido superados a fuerza de reiteración. Para comenzar, el Alicante-Madrid lo he hecho en un Mcdonell Douglas de Spanair. No os quiero comentar dónde se me han puesto los dos amigos de abajo durante el despegue. Luego, Madrid-Ámsterdam. De nuevo en la tierra de los tulipanes, como si fuera un déjà vu. Pero lo más duro sin duda ha sido el Ámsterdam-Pekín y las nueve horas y media hacinado en una cavidad fabricada para el hermano menor de David el Gnomo. Me ha dado tiempo a aprenderme el manual de Mandarín y a leer tres veces cada uno de los libros que me he traído. Con las estrechuras apenas he podido, como pensaba, sacar el ordenador para acabar los textos varios que tenía que entregar a la llegada. Llegada en la que casi me confunden con un deportista de los paraolímpicos, de los que esto está lleno. No sé si la obesidad entra dentro del espectro de minusvalías. Si lo está, lo mismo me llevo para España alguna medalla. Probablemente, después de la comida del avión, la de 500 metros esfínter.

En fin, que, sin haber pegado ojo, me enfrento a un día de reuniones y visita de galerías de arte. Lo haré, de todos modos, ilusionado. No todos los días está uno aquí (aunque me queden casi dos semanas para volver). Y sobre todo, no todos los días descubre uno que un genio de las letras como don Arturo Pérez Reverte se pasea por este no (ha) lugar y tiene a bien dejar un comentario. Y lo mejor, ha llegado a la blogosfera: Os lo cuenta don Arturo.

3 comentarios:

Ramón Monedero dijo...

Vaya por delante mi más sincera envidia. Traeme una cerveza china o no mejor -o también-, un arroz chino. Saludos y suerte.

Alejandra dijo...

Nunca había escrito en su lugar, pero me permitirá el atrevimiento y un consejo de futuro.
Existe un vuelo Madrid-Pekín-Madrid, directo y con Iberia. de precio razonable. Yo lo tomé en febrero pasado y es una agonía, nadie le librará de las mil horas de vuelo. Pero para quienes pasamos la vida en un aeropuerto cuando te dicen "vuelo directo" es como si te tocara la primitiva.
Ah, y si no lo hace ya, tome Adiro 300 a partir de ahora para prevenir la formación de trombos y reducir el riesgo de obstrucción de las arterias.
Perdonará la entrada. Sé que parezco una madre pero no puedo evitarlo ante algo así.
Aún más: déjese invitar por el Sr.Embajador que amén de ser un señor simpatiquísimo, da muy bien de comer. Puede que le hayan dejado la despensa tiritando después de los Juegos, pero a lo mejor hay suerte.
Saludos y buen retorno.

Antonio Rentero dijo...

Gran hallazgo lo de esa competicion de los 500 metros esfinter... quiza consideren dopping que bebas agua de Murcia del grifo, lleva cuidao ;-)

Buen viaje y pasalo bien, aprende mucho, y sobre todo, documenta si es cierto que el pasatiempo nacional de aquel pais es tirarse chinitas.