29/9/08

Felicitaciones

Hoy he estado esperando todo el día una llamada que sabía que no iba a tener lugar. Es el primer día de San Miguel que mi madre no me puede felicitar. He tenido el ánimo dividido. Dividido entre el presente fugaz y el deseo de lo imposible. He intentado recordar su tono de voz al otro lado del teléfono. Y me he dado cuenta de que he comenzado a olvidar. Me he dado cuenta de que los sentidos han sido sustituidos por las sensaciones. O, incluso, por las evocaciones. Y ahora que intento escribirlo, me doy cuenta de que, en estos días, el lenguaje se me vuelve cuesta arriba y me siento torpe con la escritura. Me doy cuenta de que, en días como hoy, me conformo con acabar esta frase.

4 comentarios:

Antonio Rentero dijo...

Probablemente las sensaciones nunca se olviden, mientras que los sentidos quedan en el olvido y se merman con el paso del tiempo...

Leandro dijo...

Olvidamos felicitarte. Qué mal

Anónimo dijo...

FELICIDADES

Mery dijo...

Un abrazo, sólo eso.
Bueno, y felicidades atrasadas.