Esto no es una lista de lo mejor del año. Porque para hacerla tendría que haberlo leído todo. Y soy consciente de mis límites y gustos como lector. A pesar de leer muchísimo (soy un vicioso del asunto), no me llega para dar cuenta de muchísimas cosas. No me he puesto a contar, pero creo que la cosa sobrepasa los cien libros. A un ritmo de dos o tres por semana salen entre 120 y 140. No llevo un registro. De todos modos, aunque lo llevara, este texto lo escribiría de memoria. Sobre todo porque me gusta pensar, al acabar el año, en los libros que más poso me han dejado, los que he seguido habitando un tiempo después de su lectura. Si me pidieran uno solo, por encima de todos los demás, creo que tendría que quedarme con Madre de corazón atómico , de Agustín Fernández Mallo (Seix Barral). Es el libro perfecto. El que más me ha marcado de todos los que ha escrito. Hasta el momento, mi preferido de su bibliografía era Limbo (Alfaguara) —tengo clavada en la memoria la histor...
Enhorabuena a padres y demás familiares. Yo soy de los que piensan que el nacimiento de un niño, incluso a este mundo, es siempre una buena noticia :-)
ResponderEliminarMe alegro doblemente, por la llegada del junior y por que por una vez la visita a la gran H sea motivo de alegria.
ResponderEliminarYa tenemos un maratoniano mas ;-)
Gracias a ambos dos. Viendo removerse en la cuna comienzo a plantearme uno de mis axiomas vitales, la cita de Cioran que dice "nunca sabrán los hijos que no he tenido la felicidad que me deben".
ResponderEliminarCuando la vida nos hace el regalo de su visita siempre es motivo de felicidad, y más cuado esa vida lleva nuestros genes, mi enhorabuena a los padres y un soplo de animación a los “titos”.Que cunda el ejemplo
ResponderEliminaremilio