2/8/08

Arriving

Regreso exhausto de la semana de reclusión anglófona. Al final, la cosa no ha ido tan mal. Creo que ha servido de algo, aunque no tengo demasiado claro de qué, porque inglés, lo que se dice inglés, no sé si he aprendido demasiado. Entiendo mucho mejor que antes y soy más consciente de los errores que tengo cuando hablo. Pero el salto no es tan grande, al menos cuantitativamente. Uno no entra sin saber nada y sale hablando como Obama. Para eso hace falta más de una semana. De todos modos, recomiendo la experiencia en todos los sentidos.

Por encima de cualquier otra cosa, a mí me ha servido para desconectar del mundo. Creía que no iba a poder soportar un semana sin cobertura y sin Internet, pero la vida no se acaba porque uno esté desconectado de ella. Además, el pueblo en el que estaba, Espinosa de Cervera, es increíble. Me recordaba al pueblo de Amanece que no es poco. No más de treinta casas, con un bar en el centro y una ermita románica en las afueras. Un pueblo agradable, pero al mismo tiempo muy siniestro. Es la localización perfecta para el thriller que quiero escribir. Ya he encontrado incluso el lugar donde sucederán los asesinatos, una serie de pequeñas bodegas excavadas en una montaña cercana.

La verdad es que, aunque no haya escrito una línea (no he tenido tiempo ni de respirar), ha sido una experiencia muy literaria. Los profesores, los estudiantes, los habitantes del pueblo, el entorno... era un ambiente a medio camino entre lo idílico y lo viciado. Estoy seguro que más de una semana así y comienzan a ocurrir cosas espeluznantes.

En fin, lo importante es que he regresado de una pieza, aunque womahn no estaba demasiado convencida de ello. Y otra cosa: al final no he sido sodomizado, o al menos eso creo, porque todavía no tengo claro para que servía aquel ejercicio en el que me ponían a cuatro patas en el suelo y me decían en un perfecto inglés: look at the mountains, please.

1 comentario:

Antonio Rentero dijo...

A mi me dicen eso y por si acaso aprieto el culo...

Lo del pueblo tiene que ser cojonudo... ¿os emborrachábais por turnos y controlados estrechamente por a Guardia Civil... o por Bobbys?