4/5/08

Pensar en lo inevitable

Acaba el Sos 4.8. Éxito rotundo, sobre todo para ser la primera vez. Las conferencias y los debates han sido realmente fascinantes, sobre todo el mantenido entre Crithley y Zizek (Vattimo y Lipovetsky no estuvieron quizá tanto a la altura). Zizek es un tipo magnífico, tan buena gente como gran pensador. Me ha maravillado. Su mujer también, todo hay que decirlo. 

Por la noche, en los conciertos, la cosa también ha ido muy bien. He descubierto algunos grupos realmente interesantes, aunque lo más increíble, sin duda, fue el concierto de The Chemical Brothers, una experiencia estética en toda regla.

Me lo pasé realmente bien, como hacía mucho tiempo. Hoy, sin embargo, estoy reventado, con un poco de resaca, pero sobre todo algo melancólico. Es el día de la madre, y no puedo evitar pensar en lo inevitable. Es curioso cómo se mezclan experiencias de felicidad con otras de tristeza y nostalgia. Las emociones están tan contaminadas que muchas veces no sabemos realmente qué sentimos. Pero eso es la vida, impurezas, contrastes y contradicciones. Y menos mal, porque la pureza sólo nos trae lo terrible.

2 comentarios:

Antonio Rentero dijo...

Entre unas cosas y otras ni te acuerdas de tus dolencias físicas.

Corpus y anima, esa extraña pareja... ya me han dicho que eres un gambitero que te vas con tu concuñado de farra dejándoos a las mujeres en casa con varias patas quebradas... si es que se os junta la noche con el día...

Jaume dijo...

Pensar en el antes y en el después, puede que sea inevitable, pero se tiene que hacer el propósito para obtimizar el presente. Todo pasa en el AHORA, si puedes vive el presente.
Te quiero (creo).
Tuyo, Jaume.-