8/4/08

Bebedor de lágrimas

Hoy hemos comenzado a trabajar en la edición de "El bebedor de lágrimas", un libro de bibliofilia que recoge un cuento-poema mío acompañado de veinte serigrafías de Javier Pérez, uno de los artistas más elegantes y contundentes del panorama artístico internacional. Saltándome todos los protocolos habidos y por haber, copio aquí el primer micro-capítulo de esta historia sobre la posibilidad de comprender el dolor del otro.

Todas las noches

Todas las noches. Una lágrima. De cada ojo. Un continuun en cada ocaso. Mientras dormía. Una lágrima de cada ojo. Dos lágrimas. Por sus mejillas. Lentamente, muy lentamente. Heridas que vuelven a herir. Un río, un lago, un mar. 

Todas las noches. Como un reloj de arena.
Un reloj de lágrimas, marcando el paso de las sombras.

Todas las noches. Ella.
Y junto a su llanto, siempre, él.

Todas las noches. Él.
Perenne, inmóvil, silente. Con un cuaderno y una historia.

“Historia de una lágrima: lo que tarda en caer al suelo y descomponerse, en integrarse en los poros de la piel, en ser, de nuevo, una lágrima”.


4 comentarios:

sushi de anguila dijo...

Increiblemente precioso. Nada más se puede decir. Enhorabuena, MAHN.

Antonio Rentero dijo...

No es frecuente que la poesía me llegue tras la piel, tus lágrimas lo han hecho.

Tengo muchas ganas de pedirle a Diego Marón ese libro ;-)

¿Después de este viene ya el best-seller o qué? ;-)

Antonio Rentero dijo...

Diego MARÍN, evidentemente!!!

taun dijo...

Tiene buena pinta el libro. A ver si puedes incumplir de nuevo la ley con la segunda entrega.