28/3/08

Acabado

Al final, un minuto antes de la inauguración, se logró acabar la exposición. Con el tiempo justo, pero logramos hacerlo. Para compensar el esfuerzo, a los noruegos no se les ha ocurrido mejor idea que una visita guiada de hora y media en inglés. Además, todo improvisado. He empezado fatal, pero reconozco que he perdido la vergüenza conforme avanzaba.

La parte más extraña de la exposición es que en ella hay un vídeo en el que aparece la imagen de mi madre hace un año. El encuentro ha sido ciertamente emotivo. Me he estado preparando durante unos días antes de enfrentarme a la obra. Creía que me iba a doler, y, sin embargo, ha sido tremendamente reconfortante. Sobre todo porque ha vuelto a insitutuir en mi mente la imagen de mi madre en vida. Los últimos recuerdos que tenía de ella eran los del día del entierro. Un cuerpo fijo, inerte, inmóvil. Hoy la he vuelto a ver viva y he sentido cómo se instauraba en mí de nuevo unrecuerdo, una imagen movimiento que parece servirme de anestesia.

3 comentarios:

Antonio Rentero dijo...

Me alegro de que haya salido bien la exposición y me alegro mucho que tan pronto hayas sido capaz de enfrentarte a la imágen de tu madre viva y no hayas sucumbido a la angustia, el desasosiego o el dolor.

Estas cosas mejor afrontarlas rápido, pq si no es lo de siempre en la vida, que dejas las cosas de un día para otro y el día que te las topas de frente te desmoronas.

Vas bien. Ánimo.

sushi de anguila dijo...

Permítame don Antonio Rentero el suscribir una por una sus palabras. Lamento pecar de poco original, pero es que nadie podría escribirlo mejor. Un abrazo y muchos ánimos para ti, MAHN, y enhorabuena por la exposición. Disfruta un poco de Oslo. Te hará mucho bien.
Maestro Rentero, una vez más: 'chapeau'!

Mery dijo...

Mi enhorabuena por tu esfuerzo y tu éxito en Oslo.
En cuanto a la segunda parte, es lo que tiene el duelo, ese vaivén de recuerdos fluctuantes, a veces tan dolorosos, a veces gratificantes. Te sorprenderás hasta riéndote por ello.
Un fuerte abrazo