4/12/07

Vita brevis

Accidentado trasiego a Bruselas, la ciudad más aburrida del mundo. Dos días que han parecido tres semanas. Un maratón de avión y autobús que me ha hecho incluso perder la noción del tiempo. Tiempo eterno que he podido casi percibir en su espesor. Como dijo alguien que ahora no recuerdo, la vida es breve, pero hay días que se hacen interminables.

---