18/12/07

Economías del placer

Hoy es para mí un día feliz. Por fin el gobierno de España dice algo en condiciones. Además, algo con lo que estoy tremendamente de acuerdo. Para hacer frente a la subida de precios de navidades, se recomienda “comer conejo”.

Ya era hora de que un gobierno afrontase directamente la realidad de un país. Por fin se dicen las cosas a la cara. Comer pavo engorda, y el marisco está muy caro. Así que el día de nochebuena, una sopa, fruta, y a comer conejo toda la noche. Y en nochevieja, en lugar de cotillón, conejón, eso sí, con matasuegras incluido para paliar las deficiencias de la sin hueso. Seguro que al día siguiente nos levantamos con mejor cuerpo, sin resaca, y con la economía puesta a punto.

No sé de quién habrá sido la idea, pero desde aquí lo felicito. Buena táctica: convertir las recesiones en erecciones. Alquimia pura y dura (nunca mejor dicho). Economías del placer, capital libidinal y trabajo inmaterial. 

Quizá en otra cosa no, pero en eso, yo cumpliré como buen español y seguiré al pie de la letra los dos nuevos mandamientos: Comer conejo y No dejar propina en los bares. Una buena forma de hacer que no se pierda la tradición hispana. Para que luego digan que este gobierno quiere romper la nación.

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3 comentarios:

Fram Ramírez dijo...

Ya dijeron los griegos que la "democracia" se deslizaba pian piano hacia la "demagogia". Pero el actual estadio supera a éste último.
En la actual sociedad del espectáculo, representada como una pista de circo, los políticos serían los payasos.
¿Hasta cuando vamos a seguir pagando entradas para presenciar este espectáculo lamentable? Yo mismo me respondo. Al menos en la sociedad del bienestar, no se vislumbra una señal de stop lo suficientemente poderosa. La mayoría de los ciudadanos, pienso, son conscientes, pero no consecuentes. Se conoce que la situación es un desastre (a escala mundial), pero no se actúa en consecuencia.
La otra noche oí a Ramoneda comentar una conferencia de Herbert Marcuse. Sube al estrado, se acerca al micrófono y dice a la audiencia: todos ustedes creen que las flores tienen algún poder, pues no, las flores no tienen ningún poder.

Antonio Rentero dijo...

No quiero tirarme el pegote de adelantado a mi tiempo, pero yo vengo desde hace años siendo parco en las propinas y generoso en las comidas de conejo, eso sí, debidamente "esollao"...

Anónimo dijo...

Como buena española, amante de mi Patria y fiel conservadora de la Economía Nacional, he hecho caso de los consejos del Ministro Solbes, esta mañana me he acercado al Super-super del barrio dispuesta a tomar café y no dejar propina y comprar conejo en vez del pavo/pava tradicional de todos los años.
Tristemente el cumplimiento del primer mandato me ha dejado traumatizada a lo largo del todo el día, la camarera de origen sudamericano al ver que arramblaba no solo con el tike de compra, si no también de los 30 céntimos del cambio, me ha dedicado un piropo en su jerga, que por la cara que ha puesto de seguro que se ha acordado de todos mis ancestros.
Del segundo mandato económico un desastre, no se donde se habrá informado nuestro Ministro, pero asombrosamente el conejo estaba un poco más caro que la hembra del pavo, así que desoyendo consejos he comprado una pavita murciana de seis kilos que me ha costado un poco menos que los cuatro conejos de kilo y medio que pensaba comprar.
Ya lo decía el Abuelo, pisa más la calle y lee un poco menos.
juanitagonzalezdios