13/12/07

Aún

Después de volver a recordar el proyecto de Alfredo Jaar sobre el genocidio de Ruanda, sin saber a ciencia cierta por qué, me han entrado unas ganas terribles de escribir poesía. Lo he intentado esta noche, pero parece que no me encuentro en condiciones de hacerlo. Así que he rebuscado en lo que tenía. Y he encontrado poco, muy poco. Un pequeño poema escrito hace unos años, cuando también quería ser artista. Nada digno de ser leído. Nada que me satisfaga demasiado. Aún así, lo escrito, escrito está.

Seguir dibujando
aún
hoy
que ya no es posible
respirar
Seguir dibujando
todavía
cuando has muerto
desconsolada
y me miras con ojos prestados
de otros que murieron
con sangre en los párpados
Y yo te miro sin que me puedas ver
sin que tus ojos
con sangre de otro
se apiaden en mí
Por eso
y no porque hayas muerto
debo seguir dibujando.


---

2 comentarios:

Juls dijo...

Y yo te doy las gracias por hacer lo que tanto cuesta hacer

Frimi dijo...

Pues a mi me gusta... es que la poesía, para ser disfrutada, debe ser leía rodeada de un ambiente especial: el sonido de los grillos, la tranquilidad de la noche, la tristeza de los días... Por desgracia a todo eso también acompaña el ruido del ordenador xD