Esto no es una lista de lo mejor del año. Porque para hacerla tendría que haberlo leído todo. Y soy consciente de mis límites y gustos como lector. A pesar de leer muchísimo (soy un vicioso del asunto), no me llega para dar cuenta de muchísimas cosas. No me he puesto a contar, pero creo que la cosa sobrepasa los cien libros. A un ritmo de dos o tres por semana salen entre 120 y 140. No llevo un registro. De todos modos, aunque lo llevara, este texto lo escribiría de memoria. Sobre todo porque me gusta pensar, al acabar el año, en los libros que más poso me han dejado, los que he seguido habitando un tiempo después de su lectura. Si me pidieran uno solo, por encima de todos los demás, creo que tendría que quedarme con Madre de corazón atómico , de Agustín Fernández Mallo (Seix Barral). Es el libro perfecto. El que más me ha marcado de todos los que ha escrito. Hasta el momento, mi preferido de su bibliografía era Limbo (Alfaguara) —tengo clavada en la memoria la histor...
Enhorabuena por tu blog, Mahn. Lo visitaré con frecuencia.
ResponderEliminarEste 2007 que hoy despedimos, y que ha supuesto algunos cambios tan brutales y traumáticos como positivos en mi vida, siempre lo recordaré por una serie de personas que he conocido a fondo y que constituyen un espléndido regalo que nos hace la vida. Un elenco entre el que os sitúo en un lugar preferente a vosotros, MAHN y (SUPER)WOMAHN.Feliz año nuevo, y que 2008 resulte para todos, blog incluido, todavía mejor. La microficción, para variar, de la maestría acostumbrada, hijo.
ResponderEliminarCuánto sentido puede darle un buen título a un texto, ¿no?
ResponderEliminarVoy a corregirme: cuánto sentido puede darle un título bien puesto a un buen texto, ¿no?
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