Efectos secundarios

Con el lógico nerviosismo de la primera noche, el hijo del sepulturero ayudó a su padre a colocar la lápida de una tumba. Mientras sostenía el mármol, escuchó golpes y gritos en el interior del panteón. Miró a su padre con el rostro desencajado por el terror. Pero la voz de la experiencia logró tranquilizarlo. "No te preocupes. Es normal. Enseguida se les pasa".

---

Comentarios

taun ha dicho que…
Esto cada vez se está volviendo mas tétrico.
Dori ha dicho que…
Me ha gustado si señor, me ha gustado
Galder Reguera ha dicho que…
Muy bueno,MAHN. Sí. Es lo que tiene la vida, que enseguida se pasa.
Galder Reguera ha dicho que…
... o al menos eso dicen los que han muerto.
Antonio Rentero ha dicho que…
Creía que tu microficción no podía ser superada... hasta que han llegado los comentarios de galder reguera...

Insisto, cuando los reúnas en un libro, "cuentos que dan cosica" debe ser el título.
Leandro ha dicho que…
Muy bueno. Leyendo de abajo a arriba, el mejor hasta ahora
mahn ha dicho que…
Muchas gracias. La verdad es que este a mí también es de los que más me gustan.

Entradas populares de este blog

Aquí y ahora (diario de escritura), 23

Diálogos entrecortados.

Aquí y ahora (diario de escritura), 22