27/11/07

Ambiente sórdido

Escribo a la carrera desde un wifi que se ha colado en la habitación del hostal en el que me alojo en Madrid. Y lo de hostal es un eufemismo. No diré el nombre por no ofender, pero es, sin duda, el peor lugar en el que he estado en mi vida. Anoche tuve que poner la mesita de noche y el guardarropas apoyado a la puerta para que no la abriesen los rumanos de la habitación de al lado.

Cuando le contaba esto a womahn, se la llevaban los demonios. ¿Por qué siempre vas a ese sitio? Y la verdad es que no le falta razón. Me podía haber alojado en algún hotel de verdad. Tenía presupuesto para eso. Pero no sé por qué extraña razón cada vez que vengo a Madrid me quedo aquí. Es como una regresión a los años cuarenta. De algún modo, la sordidez de este sitio me inspira. Le tengo un extraño cariño. Siempre me voy cargado de historias curiosas y personajes extraños que dan para poblar más de un relato. Ayer, por ejemplo, estuve más de dos horas observando a un argentino borracho imaginando que se trataba de algún escritor atormentado, autor de una obra oculta que algún día sería descubierta.

Mientras imagino estas paridas, apenas tengo tiempo de preparar mis clases para el máster de la complutense que tengo impartir estos días. Cuatro horas seguidas durante tres días que me cogen en un momento de estrés difícil de igualar. Un momento que me va a hacer perder la cabeza. Sin ir muy lejos, me he venido pertrechado de libros y ropa, pero se me ha olvidado traerme calcetines. Tendré que comprar algo, o a lo mejor hago la machada. Espero sobrevivir.

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7 comentarios:

sushi de anguila dijo...

Joé, MAHN, lo que cuentas me recuerda al tétrico y agobiante Hotel Earle que aparece en 'Barton Fink' de los hermanos Cohen. Espero que, por tu bien y el de tu consorte, no se te quede al final cara de John Turturro!!!

Como avezado ex madrileño, te diré que, antes que preocuparte de los contenidos del máster, tu prioridad debe ser la urgente adquisición calcetinera. Si no, la pulmonía que pilles estos días en los madriles te puede durar hasta San Valentín. Un fuerte abrazo y besos para WOMAHN.

Elena. dijo...

Supongo que sabes que Enrique Vila-Matas menciona tu blog en una entrevista publicada en paperdevidre.

(Por cierto, espero que ya te hayas comprado, al menos, dos pares de calcetines.)

womahn dijo...

Gracias por acordarte de mí, sushi. Aquí estoy, como dice mahn, llevada por los demonios con el hostal o lo que sea el sitio donde está alojado. Qué paciencia...

Antonio Rentero dijo...

Yo he recalado en ocasiones en tugurios semejantes, en Ferrara (Italia) incluso se entraba al "hostal" desde un hotel moderno adjunto (algún derecho de paso extraño) y no te dejaban ni usar el ascensor pq no eras "su cliente". En el lavabo había una aguja de las de las jeringuillas y la "madame" (creo que incluso ella se molestaria si la llamase "encargada de hotel") se escandalizaba con la misma credibilidad con la que Steven Seagal interpretaría a Eduardo Punset.

mahn, confiésalo, si a mi me pasa lo mismo, nos encantan esos ambientes sórdidos pq son momentáneos, pasajeros, episódicos... por los cojones nos solazaríamos en ellos si fueran morada habitual... o si ni hubiésemos leído tanto y visto tantas pelis.

Afueraparte, y volviendo al escasamente frecuentado terreno de lo práctico... ¿qué tal tiempo hace? es que este finde me voy a los madriles a sacudir las plumas, por saber si me llevo calcetines de snowboard o de los normales.

Y womahn, es que lo tuyo no tiene nombre... el santo Job a tu lado era Fernando Fernán Gómez ;-)

Galder Reguera dijo...

En el fondo tienes suerte, Miguel, porque aún estando en "el peor lugar en el que nunca has estado" consigues al menos ver algo poético. Un bartleby detrás de un borracho. A mí me suele pasar que cuando me siento fuera de lugar tengo una sobredosis de realidad: en el borracho solo veo un borracho, en el que canta por las noches solo oigo ruido molesto, en los pies desnudos solo veo ausencia de calcetines. Nada más, sin lugar para la literatura.
Así que suerte, sigue viendo al escritor detrás del de la botella, un texto en la falta de fundas para los pies y que pasen pronto estos días, estas horas de masters y, a ser posible, que se disipe el estrés pronto.

Anónimo dijo...

Mira en la página 16: http://www.paperdevidre.net/pdf_pdv/n45.pdf

Antonio Rentero dijo...

Ya verás como después de ver eso se siente mucho mejor ;-)

Enhorabuena, mahn!!!! Ya tienes un blog de referencia!!!