26/9/07

Escritura desiderativa

El trabajo me sobrepasa. Hoy no he tenido apenas un minuto de respiro. Sin embargo, durante todo el día, las ideas iban y venían con una rapidez pasmosa. Se me han ocurrido varios cuentos, una novela, un libro de ensayos y hasta unos cuantos poemas. Y todo eso mientras viajaba en la moto de un lugar a otro, mientras hacía como que escuchaba a quien me hablaba, y mientras en el retrete tomaba un respiro (no demasiado profundo). Siempre me ocurre igual, cuando más acelerado estoy, más creativo me vuelvo. No puedo hacer nada con el sosiego y la calma. Necesito este no parar para crear. Sin embargo, no encuentro el tiempo para sentarme en condiciones. Más que nunca, en estos momentos, me doy cuenta que la escritura es un acto de deseo, y que el deseo se acrecenta con la imposibilidad.

---

3 comentarios:

sushi de anguila dijo...

Amen. Coincido contigo al 100% Recurdo que cuando estaba en la facultad en vísperas de exámenes se me ocurrían un montón de historias y tenía que realizar titánicos esfuerzospara no dejar de repasar y ponerme a escribir. Un abrazaco fuerte. P. D.:Seguro que tus alumnos te van a terminar queriendo más que a Mr Chips. Y si no te lo crees, al tiempo.

womahn dijo...

Querido shushi:

Sé que me aprecias, así que espero que yo no corra la suerte de la esposa de Mr. Chips!

Besos cinéfilos.

sushi de anguila dijo...

Querida Womahn: En lo único que coincidirás con ella es en pasar una vida dichosa, intensa y diferente al lado de un tipo brillante y bueno que te hará superfeliz (MAHN, te doy permiso para que incorpores esta definición a tu perfil del blog). Por otra parte, Mr Chipping no tenía rival en latín, pero flojeaba mucho en esgrima, cosa que no sucede con tu espadachín consorte.