10/6/07

30

Tal día como hoy, hace treinta años, un servidor venía al mundo. No sabía lo que me esperaba. De haberlo sabido me lo habría pensado mejor. Pero no para no salir, como podrían pensar mis lectores habituales, sino todo lo contrario, para salir cuanto antes. Y es que, al volver hoy la vista atrás, a pesar de todo (a pesar de todo) puedo afirmar que esto ha merecido la pena. La vida merece “la pena” –en el sentido literal de la frase.

La clave es no dar nada por sentado, cuestionarlo todo, incluso aquello que parece inamovible. Intentar por todos los medios vivir según nos dicta el sentido común, según sentimos que hay que vivir. Así podremos equivocarnos, caernos, herirnos, rompernos, pero nunca nadie será el responsable. Nadie más que nosotros. Porque vivir es una responsabilidad. Una responsabilidad que tenemos que asumir desde un principio.

Han pasado muchas cosas. Unas buenas y otras no tanto. Pero si tuviera la oportunidad, volvería a vivirlo todo de nuevo. Si me dieran la oportunidad de reencarnarme, volvería a nacer como nací, a vivir lo que he vivido, exactamente igual, con las alegrías y las penas, con la salud y la enfermedad... todos los días de la vida.

No sé si treinta años son muchos. Para mí ha sido un instante. Un instante en el que no me ha dado tiempo a nada. Un instante en que el todo ha ocurrido demasiado rápido. Y eso ha sido, sin duda alguna, lo peor. Eso es lo que más me desconsuela. Que viva el tiempo que viva, la vida nunca será suficiente. Porque la vida nos sobrepasa y nos excede.

Somos la sobra del tiempo, su resto, la parte que queda fuera. Esto, sin embargo, con la que está cayendo (la que siempre ha caído), no es moco de pavo.

---

10 comentarios:

Anónimo dijo...

FELICIDADES PRIMO, UN ABRAZO Y SIGUE ESCRIBIENDO, KE AL MENOS,CUANDO LEO TU BLOG , SIENTO KE MANTENGO UN CONTACTO, PEQQUEÑO Y ENTRE BASTIDORES, PERO GUSTOSO.




A.N.G.

Ginger dijo...

¡Felicidades, hombre!

juanitagonzalezdios dijo...

“Parece que fue ayer cuando nací” pudo haber dicho cuando cumplió los 97 años momentos antes de expirar en sus brazos en Noche Buena, fue soltera de nacimiento, abnegada por obligación, jamás escribió nada, tampoco leyó ni un solo libro, nunca fue feliz, trabajo para sus diez familiares directos y un poco para los allegados, sin embargo nos consta que no quería morir, le preguntaron a su médico de que había muerto, “de vieja” respondió. Yo creo que todo lo vivido no fue bastante para ella.
Pese, a lo que te pese, tienes cuerda para rato, la buena madera tarda “corcarse“

Ángel dijo...

Muchas felicidades otra vez, aunque pongo en duda que ayer fuera realmente tu cumpleaños. Desde que te conozco no doy nada por sentado, lo cuestiono todo, incluso las fechas. Sobre todo, las fechas.

Con el tiempo que hace y la que está cayendo, a todos nos gustaría estar más tiempo a la so(m)bra.

A por los 31. Así, hasta los 300.

De Getafe.

Anónimo dijo...

Una vez lei que los miembros de una tribu no celebraban el momento de su nacimiento o el cumplimiento de años sino el momento en el que se consideraban mejor personas.
Felicidades Miguel.

Ariadna.

mahn dijo...

Quizá, entonces, es ahora buen momento para celebrarlo.
Muchas gracias a todos.

womahn dijo...

Bueno, aunque fuí la primera, aquí soy la última. Felicidades, mahn

Antonio Rentero dijo...

Muchas felicidades, querido mahn.

Los que ya tenemos más cercano el tránsito a la 4ª década de nuestra vida no podemos sino darte la razón en tus apreciaciones sobre la fugacidad de la vida, pero quizña por ello es por lo que cada vez vemos más importante disfrutar en todo lo posible de cada segundo de la misma, y disfrutar, aunque no lo parezca, tb significa en ocasiones sufrir y padecer, pq la vida es todo eso, risa y llanto, gozo y pena, euforia y miseria, y hay que saber sentirlo todo y apreciarlo en lo que vale.

Un abrazo muy fuerte.

Paco Giménez dijo...

Felicidades, amigo. Te quiero.

Dori!!!!!!! dijo...

EY EY EY EY EY.
Con lo que me gusta que el resto de la gente cumpla años.

FELICIDADES!!!!!!!!!