28/5/07

Estirpe

A cuatro patas, babeando, con la piel entumecida y los ojos inyectados en sangre entraron de noche en la habitación y le cortaron los testículos. Querían asegurarse de que ninguna criatura como ellos sería engendrada aquella noche. A los nueve meses, nació un ángel que años más tarde moriría en la cruz. Un ángel que siempre renegó de sus hermanos.

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2 comentarios:

juanitagonzalezdios dijo...

No estamos preparados para ver tantas veces EL RETORNO DE LOS MALDITOS, luego pasa lo que pasa, se saca el bate y se batea lo divino, lo infernal y lo humano.
Yo por ejemplo soñé que era la mujer del primer fotograma de la peli, soñando le puse un ojo morado a my man.

Antonio Rentero dijo...

Ya sabes que un día tenemos que darle forma a mi sueño de la siesta del sábado por la tarde, aquel en el que compartía mesa con un hombre que con el cuchillo y el tenedor, y mientras conversaba conmigo, tranquilamente se iba cortando troxos de su propia cara y se los comía con delectación.

Me desperté justo después de que con sumo cuidado se pinchara el ojo con el tenedor, lo extrayera, seccionara el nervio óptico y procediera a dividir el globo en dos mitades. Una se la comió él. Me cabe la duda de si la otra mitad era para sí...