Besa mi nuca cuando salgas de mí
—Me acabo de tomar dos pastillas de Diazepan y me empieza a entrar la modorra. —Entonces no sé por qué comienzas la conversación ahora. Hace más de cinco meses que no hablamos. —Lo sé. Es que me he agobiado y necesitaba contárselo a alguien. —Agobiado, ¿por qué? Cuenta, anda, alma de Dios. —Si realmente no es nada. Es que por momentos quisiera mandarlo todo a la mierda. Por momentos sólo. Pero por momentos. —Pero si estás mejor que quieres. —En parte. —¿En parte? —Sí, en parte. A veces creo que me pierdo. Se me va el tiempo. Se me escapa lo que quiero. —Y ¿qué es lo que quieres? —Pues ése es el problema. Que tampoco es que lo tenga demasiado claro. Sé qué es lo que quiero, pero en el fondo no lo sé. —... —Sí, es como ahora. Empiezo casi a ver doble por el efecto de Diazepan, me estoy durmiendo, tendría que irme a la cama; además, me duele la garganta. Y sin embargo comienzo una conversación contigo. Contigo, con quien debería hablar más a menudo, y hacerlo sobr...