27/8/09

Camposanto

En el delirio literario que he entrado caben todas las cosas. Es como un agujero negro que se come los libros de todo pelaje. Anoche, sin ir más lejos, poco antes de acostarme se me ocurrió echarle un ojo a Camposanto, de Iker Jiménez. Lo tenía en la estantería de womahn y lo miré por curiosidad para ver qué tal estaba. Y el caso es que me senté un ratico y me piqué con la novela hasta el punto de llegar a la mitad. Esta mañana, en lugar de hacer otra cosa de provecho, me he sentado en el sofá y la he terminado. Y, sinceramente, me ha sorprendido.

A decir verdad, no tenía yo mucha confianza en una novela de Iker Jiménez. Pero visto lo visto, y lo leído y lo leído, he de decir que mantiene el tipo bastante bien frente a otros thrillers más "taquilleros". Se nota que controla el tema. La factura es correcta, sin artificios, pero bien llevada. Y sobre todo consigue realmente transmitir los momentos inquietantes de terror psicológico. Una buena lectura de verano. Para leerla comiendo palomitas y bebiendo coca-cola. Tiene que haber de todo en la viña del Señor. Afortunadamente.