18/7/09

Disparar desde Murcia

En los últimos tres o cuatro años, estamos asistiendo en Murcia a la consolidación de una generación de escritores que ha comenzado a trascender las fronteras de lo local y se ha catapultado (después de unos años de anquilosamiento) al panorama nacional (y, en ocasiones, internacional). Parece que las editoriales nacionales han comenzado a advertir el potencial literario de la Región. Sin ánimo de ser exhaustivo, a uno se le pasan rápidamente por la cabeza los nombres de Manuel Moyano, Gregorio León, Lola López Mondéjar, Patrick Ericson, Paco López Mengual, Irene Jiménez, Javier Moreno y otros muchos que, con estilos, historias y desarrollos diferentes, han dado en los últimos años un salto a la industria editorial nacional. Los premios, las menciones y la repercusión avalan lo que, sin duda, es una etapa dorada para la literatura de esta región.

Uno de los últimos en saltar a la palestra nacional ha sido Enrique Rubio, un joven escritor que ha entrado por la puerta grande en el mundo del best-seller, revolucionando el panorama de la literatura negra contemporánea con su obra Tengo una pistola, un libro que, sin duda, merece la pena leer. Pocas veces uno se va a encontrar una opera prima tan solvente y bien trazada. Además, y esto viene bien para el verano, se trata de un libro entretenido y adictivo, que uno agarra y no suelta hasta el final. Pero sobre todo, es una obra que presenta como muy pocas el mundo de las nuevas tecnologías, Internet y el mundo de los videojuegos. Una novela que abre los ojos sobre nuevos modos de vida vinculados directamente con una existencia virtualizada de la que ya difícilmente vamos a poder escapar.

3 comentarios:

Antonio Rentero dijo...

Que no se te olvide Jerónimo Tristante.

mahn dijo...

Claro, el jefe de todos. De hecho, este post el el principio de la reseña que hice de 1969:
http://www.diarioelfaro.es/noticia.asp?ref=126161

Antonio Rentero dijo...

Ya me "extreñía" a mi...