4/5/09

Oscurantismo

Estos días vivimos aterrorizados por el acecho de la gripe porcina. No sé realmente cuál es el alcance de la enfermedad, pero desde luego la respuesta de los medios es excesiva y alarmista. La utilización de términos de resonancias apocalípticas como “pandemia” y la demonización del virus, que más que la gripe parece el ébola, ha contribuido a la creación de una alarma que no hace ningún bien a la ciudadanía. Esta manía de reificar la catástrofe y contribuir a la inquietud, que también sucedió tras el accidente de Barajas, después del cual parecía que a los aviones les había dado por estrellarse uno tras otro, es una de las características más preocupantes de la comunicación contemporánea. Ese es el argumento de Contra la comunicación, el libro de Mario Perniola que critica duramente los sistemas comunicativos de Occidente. Para el filósofo italiano, la comunicación de masas, más que con la razón, se relaciona con el esoterismo, y habría que buscar sus orígenes en el oscurantismo y el conocimiento mistérico, más que en la transparencia y el cientifismo del saber. No se trata ya de una lógica del secreto, según la cual hay ciertos poderes que tienen acceso al conocimiento, sino más bien de una suerte de enigma que abole cualquier entrada al saber. Es la confusión absoluta. Ya nadie sabe nada. Y la comunicación es la encargada de hipertrofiar ese no saber extendido. Según Perniola, la estrategia de la comunicación es, pues, la confusión, el triunfo del parloteo, la cháchara, el ruido, el rumor, la indefinición… y todo para ocultar que ya nada hay debajo, que no hay un saber real, que no hay certeza alguna.

2 comentarios:

Ramón Monedero dijo...

Me apunto ese libro, sin duda, que tiene una pinta tremenda. Pero aunque sea cierto que quizá se está exagenrando un pelín, el ejemplo concreto que pones, el de pandemia, como ejemplo de término apocalíptico, es que la pandemia es lo que está pasando, una infección de un virus entre hombres en distintos paises del mundo. Con esta infección se de sólo en un contienente, ya deberíamos hablar de pandemia.
Excepción hecha en este caso, al menos a mi parecer, esto no quita que si, que en efecto, creo yo, se esté exagenrando un pelín...

César dijo...

Dichosos posmodernos...

César Noragueda