9/3/09

Viaje

Me he dado cuenta de que este último año no he hecho nada más que huir, que aún no me he enfrentado de modo directo a lo innombrable. Lo he escrito, lo he pensado, lo he imaginado, pero apenas fugazmente, como una estrategia para evitar y alejarme del sinsentido de la muerte. Siento que aún no me he encerrado conmigo, que he tenido miedo. Y siento también que ahora ha llegado el momento. Por eso he comenzado un cuaderno de duelo, para reimaginar y revivir un tiempo que he preferido olvidar, para enfrentarme a aquello que más he temido. No sé adónde me conducirá, si es que me lleva a algún lugar. Lo único que tengo claro es que será un largo viaje. Y que debo dejar todo el equipaje.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Sabel Miguel Angel que te vamos a esperar siempre y que cuando vuelvas te recibiremos con todo el cariño del mundo.
Un abrazo y cuidate mucho
Javier

Anónimo dijo...

Buen viaje, y que cuando vuelvas o cuando me vaya, podamos cambiar unas palabras. Un abrazo Deborah

Mery dijo...

En este tipo de travesías uno no tiene muy claro qué lastre debe soltar o a cual aferrarse como si la vida le fuera en ello.

Sea como sea, feliz y provechoso viaje.
Un abrazo

Susy dijo...

En esas andamos muchos, aunque falte valor.
Saludos.