18/2/09

Biología

Los excesos de Arco (y de una larga temporada de trabajo) al final han acabado pasando factura. Llevo desde el lunes encamado y con fiebre. No levanto cabeza. Me pongo a escribir y no hay manera. Me pongo a leer y me duele la cabeza. Me pongo a tocar el piano y me duelen los oídos. Me pongo a corregir exámenes y no os quiero contar. Así que será mejor dejarlo todo durante unos días. Temporada de hibernación. Hay que respetar los ritmos del cuerpo. Biología pura y dura.

Hoy he comenzado a mudar la piel. No sé qué saldrá de aquí. Comienzo a no reconocerme. En cualquier caso os doy permiso para dispararme si veis algo raro.

4 comentarios:

Ramón Monedero dijo...

Insisto Miguel Ángel, me asustas...

Tigretón dijo...

Por favor, no mentes nada de hibernación, biología, ni de disparos, ni nada de eso. ¡Menuda hay "montada" con las cacerías ahora!

Y encima, mi cuñado que se va todos los fines de semana de monterías. Mi hermana todos los sábados "de uñas" porque se queda sola con sus dos niñas... Y, esta semana como no paran de hablar de eso en la radio y en los periódicos, no te puedes imaginar como están todo el día ("de morros"), y, lo peor: Lo "pagan" conmigo. Pufff...

Sólo digo una cosa dijo...

Por favor, no se mueva.

Mery dijo...

Se me ocurre una maldad mala malísima: eso te ocurre por ir a ARCO.
Lo sientoooo.
Ponte bueno y cuídate