22/1/09

Un ángel y medio

Como no estaba lo suficientemente atareado, me han conseguido liar para hacer la música de un corto. La idea me apetece mucho, y el corto me gusta. Incluso el título me parece sugerente: Un ángel y medio. El problema es que no sé de dónde voy a sacar el tiempo. De momento, sobre las imágenes que tengo (una chica de espaldas, frente a las olas del mar, mete su mano en la arena) he logrado improvisar una pequeña pieza al piano. Os la dejo así, en bruto, para ver qué os parece. Es un primer esbozo lleno de flecos, aunque parece que se comienza a identificar un tema, muy simple, apenas cuatro notas, sobre el que se puede seguir trabajando. Eso, por supuesto, si los textos y las conferencias me lo permiten. Supongo que deberé dejarlo emplazado hasta que me libere de mis obligaciones.

8 comentarios:

José María Cánovas dijo...

Interesante desarrollo. Bastante nostálgica pero supongo que debe encajar a la perfección con una mano que se adentra en la arena siempre y cuando el sol haya descendido lo suficiente. Es como un anhelo, algo que se escapa y que acaricias por última vez. Tocamos la arena por última vez. Es sencilla pero muy sugerente, muy programática (creo que se dice así). Iría muy bien con cámara lenta y fundidos de planos superpuestos aunque ofrece muchas más posibilidades.

Taun dijo...

Tú ya sabes que me cuento entre tus incondicionales en cuanto al piano se refiere. Me conformaría con mucho menos del nivel al que tocas hoy día. Esta pieza es muy emotiva y estoy de acuerdo con Jose María, aunque también podría funcionar con algún plano rápido y tumultoso.

Un saludo.

Ramón Monedero dijo...

Tiene buenta pinta. Puliendola un poco más creo que te quedará preciosa.

Mery dijo...

Creo que esa nostalgia y melancolía que se refleja en el piano le va muy bien al ángel y medio. Me gusta.

elena. dijo...

hacía tiempo que no le visitaba, señor ilustrísimo.

feliz año
(¿por qué esta frase sólo se dirá la primera semana de enero?)

:)

mahn dijo...

Muchas gracias a todos por los comentarios. Me son de gran ayuda. Es cierto, la cosa me ha salido bastante melancólica, pero sólo me salen así. No sé hacer cosas alegres. Es un problema, ciertamente. Pero es lo que hay.

Marta Zafrilla dijo...

Cada vez que visito tu blog me sorprendes. Siempre para bien, sobra decirlo.

Ángela Rufete dijo...

Me encanta, tiene una mezcla de dulzura y melancolía que engancha.

Un saludo