5/12/08

Ubicuidad

El superpoder que más envidio es el de la ubicuidad. Es curioso que en una serie como Héroes nadie lo tenga. Hiro Nakamura consigue detener el tiempo, pero nadie consigue desdoblarse y estar en dos sitios al mismo tiempo. Nadie... salvo yo mismo, que ayer comprobé que estaba cerca de poseer este don. En medio de esta vida loca, loca, loca, ayer me programaron dos conferencias al mismo tiempo. Y acepté estar en las dos. En otras ocasiones, había quedado con dos personas en sitios diferentes a la vez, o había llegado incluso a tener tres cenas programadas para la misma noche. Y siempre había conseguido salir airoso, aunque cenando tres veces y tomando tres cafés. Pero lo de las charlas me superaba. Tenía que comenzar una antes de tiempo y finalizarla corriendo, y empezar la otra algo más tarde. Y lo más importante: poder cambiar el chip de una a la otra, porque eran temas que nada tenían que ver entre sí. A la primera llegué con tiempo. Pero no pude empezar en hora. La gente se retrasó y yo no pude hablar más de quince minutos. Luego tuve que salir corriendo a la segunda. Llegué unos minutos tarde. Menos mal que la artista sobre la que tenía que hablar se retrasó también y eso me dio algo de tiempo para respirar, aunque no pude recuperar la voz, que después de cuatro horas de clase, la semiconferencia y la carrera, se había quedado por el camino. Comencé, pues, tarde y sin voz. Y como tenía una hora concreta para acabar, tampoco pude finalizar la conferencia. Así que al cerrar la tarde me encontré con que tenía dos medias conferencias (tres cuartos de la primera y un cuarto de la segunda) que no había conseguido presentar. Fue un día de mitades, trozos y fragmentos. Menos mal que conseguí llegar a casa de una pieza. Eso sí, he aprendido a dejar la ubicuidad para los santos. Al menos de momento.

6 comentarios:

juanpaulus dijo...

Dos personas juran y perjuran que me vieron en dos sitios disparatados, uno de enlosador y otro de misterioso paseante a tempranas horas de la mañana, quizás tenga una personalidad doblada como Hannibal Lecter. Así que no tiene tiempo de hacer tantas cosas pero sí de .... parece que me repito.

Antonio Rentero dijo...

mahn, mientras no te persiga Sylar para sacarte el saín...

Mery dijo...

Al leerte me he quedado agotada , por mimetismo, otro don raro.
Descansa mucho este fin de semana.
Un abrazo

Wunderk dijo...

A mí también me gustaría tener ese don.

Anónimo dijo...

ubicuidad, por favor.

mahn dijo...

Tienes razón, la ubicuidad del inglés (ubiquity) me está matando.