24/11/08

Semana sessuarrr

Vuelvo de Lyon preparado para una semana intensa. Una semana en la que el artista californiano Ron Athey va a impartir en el Cendeac un seminario sobre el rol del performer contemporáneo en y su relación con la sodomía, la glosolalia y la pulsión de muerte. Por cosas del destino, coincide esto con las clases que comienzo mañana sobre la pulsión sexual en el arte contemporáneo. Así que ahora mismo tengo la mesa llena de libros no recomendados para menores de 18 años. Desde el Marqués de Sade a Bataille, rodeado por todas las perversiones que uno alguna vez se haya imaginado. Eso sí, todo con distanciamiento crítico. Esta tarde de comenzado con una especie de conceptualización de las prácticas de prostitución a lo largo de la historia, y me encontrado con la sorpresa de que la compensación sexual a cambio de protección o alimento es algo que nos viene de los primates. Al final va a ser verdad que es el oficio más viejo del mundo.

15 comentarios:

juanpaulus dijo...

Parece que está entrando en los Caminios de la Misogínia, eso incrementará como mejoría su estilo literario, y si además, lo condimentas con un poco de whiskie (o como se escriba), mejor que mejor.

Un abrazo, JP

Antonio Rentero dijo...

Hay alguna otra especia que tb practica el intercambio de sexo por otros servicios o bienes...

De todas formas siempre es interesante lo del distanciamiento crítico en algunas experiencias, en mi caso espero mantener siempre esa distancia (y alguna más) con la sodomía, la urolagnia, el extreme fisting y tal.

Cuidadín esta semana con tu fistro sessuarrrl.

Ramón Monedero dijo...

Esta es la típica entrada que se presta a todo tipo de chistes verdes. Voy hace gala mi cordura, cada vez más en desuso, y me voy a callar.

Leandro dijo...

Por razones estrictamente profesionales, hoy he tenido que explicarle a un comerciante (comerciante: señor que tiene una tienda; no estoy hablando de Emilio Botín) que no había dinero público, ni privado, para que él pudiese aguantar el tirón y salvar su medio de vida. El hombre, que venía con el pertinente recorte de prensa en el bolsillo, me ha demandado, con toda la educación del mundo, alguna explicación acerca de por qué sí lo había para subvencionar un taller sobre sodomía. Lo cierto es que no he sabido dársela. Y ha sido entonces cuando él no ha sabido tomar el necesario distanciamiento crítico respecto de la situación que se le estaba planteando. Nadie es perfecto. Y esto no es un chiste verde, que conste. Claro que yo tampoco estoy sabiendo hacer gala de mi cordura. Tal vez debería callarme.

Tigretón dijo...

No, no si ya lo ví yo en Barcelona con Copito de Nieve, cuando era un crío y fuí a ver el Zoo, jurado que observé algún comportamiento del tipo que dices, no digo nada porque voy a seguir el ejemplo de Ramón.

Masoch también estará en la lista de los libros, imagino.

Antonio Rentero dijo...

Leandro, dígale a su cliente que tb se está dedicando dinero a arreglar una carretera por la que no va a pasar en su vida, un hospital al que nunca tendrá que acudir nadie que él conozca y cuya salud le importe lo más mínimo, que hay dinero para pagar las clases del colegio donde se educa a un futuro maltratador, a una mujer que asesinará a uno de sus hijos y hay una importante partida presupuestaria destinada a cambiar las placas de las administraciones que han cambiado de nombre en las últimas remodelaciones autonómicas.

¿A quien beneficia un seminario en torno a las elucubraciones mentales de un artista porculero? ¿A quien perjudica?

Cuando entramos en las disquisiciones morales por el uso de los presupuestos oficiales (¿pq tiene que pagar abortos un fundamentalista cristiano, pq tiene que colaborar en la restauración de una iglesia un laicista combativo?) nuestra arma se carga durante cuatro años y se dispara un domingo posterior a la jornada de reflexión.

Leandro dijo...

No era mi cliente; era el usuario de un servicio público (bueno, sí, creo que podemos llamarlo así). Tampoco hago disquisiciones morales con el uso de los presupuestos; los discuto por cuestiones prácticas y de oportunidad. La moral pertenece al ámbito de la intimidad de cada uno, y como mucho, de los que le rodean. Pero entiendo que la aplicación de los dineros públicos es susceptible de discusión, claro que con las cosas que se escuchan en los foros públicos, parlamentos, consistorios y demás, a lo mejor estoy equivocado. En mi modesta e indocumentada opinión, se trata de una cuestión de prioridades, y me temo que nuestros poderes públicos, todos, hace ya mucho tiempo que no priorizan como debieran. Pero insisto: esto es sólo mi opinión, modesta e indocumentada donde las haya. Doctores tiene la Iglesia, incluso en la materia de que se trata. En general, simpatizo poco con el que va por la vida con la bandera de oiga, subvencióneme lo mío. Pero llevo mejor al que añade para que mi familia viva más o menos bien, sin tapujos, que a quien se escuda en la presunta trascendencia de su obra para el devenir de la humanidad. El segundo me carga, si bien, y afortunadamente, no el arma. Y continúo sin hacer gala de mi cordura. Sé que me arrepentiré.

Antonio Rentero dijo...

No, si el problema es que si fuésemos al meollo pues los presupuestos estatales se irían siempre a sanidad, educación y obras públicas a infraestructuras, campos en los que por más dinero que se meta siempre hará falta más, y nunca habrá para deporte, cultura, justicia, medio ambiente...

Yo estoy contigo, prefiero que Barceló me venda sus mocos de colorines como parte de su plan para vivir sin pegar ni chapa que como trascendente resultado de la creación humana, imprescindible para nuestro devenir... lo malo es que no hace falta, siempre está el Moratinos de turno que dice que estamos ante la Capilla Sixtina del S. XXI.

Y claro, ante estas cosas, y como en el chiste, "yo ahora me cago en su padre, nos liamos a hostias y ya tenemos el pollo montao".

Pues eso.

Leandro dijo...

Observo con agrado que en algunas cosas, importantes donde las haya, estamos de acuerdo. Y entre esas cosas importantes incluyo todo eso del padre, las hostias y el pollo, que no es cuestión baladí. Lo que sí me gustaría decir (y con esto termino, que no quiero aburrir a nuestro distinguido público... si acaso lo hubiera) es que, en los tiempos que corren y con la que está cayendo, es importante andar con tiento para no herir la susceptibilidad del ciudadano medio. Y para no tocarle los cojones, a ser posible.

Antonio Rentero dijo...

Yo añadiría "y para no darle por culo a quien ya viene sufriendo en silencio las hemorroides".

;-)

Sí, en cualquier caso cuando hay acuerdos en lo esencial, lo accesorio es casi mejor que no coincida, que un poquico de variedad tampoco está nada mal y si pensásemos todos igual ¡qué aburrimiento, chacho!

Leandro dijo...

Amén

Anónimo dijo...

¿Por qué esa perpetua homofobia, ese miedo latente a ni siquiera ser 'relacionado con' algo referente al tema en nuestro clásico macho ibérico, macho donde los haya? (¡faltaría!)

Leandro dijo...

En mi anterior comentario, a continuación de donde dije herir la susceptibilidad del ciudadano medio debe añadirse y de la ciudadana media. Y a continuación de donde dije Y para no tocarle los cojones, debe añadirse ni las cojonas. Pido disculpas.

Antonio Rentero dijo...

Muy bueno, Leandro ;-)

Es que luego, como diría Pérez Reverte, vienen las erizas :-)

Anónimo, por mi parte puedo decirte que no hay homofobia en la postura militante de dejar claro que no soy partidario de la sodomía EN MI PERSONA y por parte pasiva (de la parte activa tampoco soy demasiado fan, por otra parte).

Pero no es pq sea contrario a ella ni tenga reparos morales ni gaitas, al contrario, no reniego de todo lo que me pueda agradar del mundo homosexual, en general, tanto de la visión de las relaciones humanas o afectivas o familiares (estoy a favor de que puedan adoptar) como de las artísticas.

Soy muy aficionado, por ejemplo, a los comics de Ralf Konig o a las ilustraciones de Tom de Finlandia, y puedo disfrutar de ese tipo de representaciones sin sentir mi masculinidad menoscabada ni puesta en peligro.

Una peli porno homosexual ni me ofende ni me escandaliza, pero tampoco me excita, aunque puedo disfrutarla como mero aficionado al cine X en general y admirar los habituales derroches de fantasía, imaginación, puesta en escena y morbo que suelen acompañar a estas pelis, en ese sentido superiores al tradicional X hetero.

Si lee con atención mis palabras:

"De todas formas siempre es interesante lo del distanciamiento crítico en algunas experiencias, en mi caso espero mantener siempre esa distancia (y alguna más) con la sodomía, la urolagnia, el extreme fisting y tal"

no creo que pueda extraer conclusiones homófobas.

No voto al PSOE, no soy del Barça, no me gusta Operación Triunfo, y puedo disfrutar en un partido de la magia de Ronaldinho, deleitarme con la belleza de una "triunfita" o admirar la inteligencia de Rubalcaba con distanciamiento crítico... no formo parte de las respectivas "aficiones" de esos fenómenos y no tengo ningún interés en que nadie me confunda con un socialista culé fan de "Poyeya", lo que no significa tampoco, por ejemplo, que sea madridista (en realidad PASO del fútbol).

El riesgo de juzgar es encasillar por asimilación, el hecho de que no tenga ningún interés en recibir una penetración por mi orto oclusivo no significa que sea homófobo, en realidad me gustan las mujeres más que nada en este mundo (incluso más que el cine, las motos o el helado de turrón) pero eso tampoco significa que me ponga la Duquesa de Alba.

Todo es relativo, querido anónimo.

Leandro dijo...

Yo, por mi parte, voy a manifestar mi distanciamiento crítico respecto a la presunta inteligencia de Rubalcaba (mediocre aprendiz de Don Alfonso), a la capacidad de disfrutar una peli porno homosexual y a eso de no ser madridista (de lo poco bueno que le encuentro a Rubalcaba). Por lo demás, y como dijo alguien mucho más sabio que yo, cuando hay acuerdo en lo esencial, lo accesorio es casi mejor que no coincida, que un poquico de variedad tampoco está nada mal