13/9/08

Volviendo

26 horas después, llego a casa con las rodillas en una bolsa de mano. Me las tuve que quitar porque no me cabían en el asiento que me tocó en suerte, estrecho a más no poder. Para aliviar la sensación de hacinamiento, intenté dormir tomándome todos los somníferos que llevaba en el bolsillo, pero apenas me sirvieron para cerrar los ojos un par de veces. Así que me tuve que entretener digiriendo la comida china que nos daban en el avión y escribiendo historias tontas que nunca verán la luz. Al llegar a Alicante, como era de prever, Iberia me había perdido otra vez el equipaje. Hay que tener juego de muñeca para hacerlo con tanta precisión. La próxima vez ni siquiera voy a esperar la maleta. Nada más bajar del avión, pondré la reclamación y así gano tiempo.

Ha sido un viaje increíble, pero lo cierto es que tenía ya ganas de volver. Como en casa no se está en ninguna parte. Y sobre todo, aquí me esperaba Penélope-womahn, que ya no sé cómo aguanta estas ausencias. Resistiéndose todo lo que ha podido, me ha reservado los tres primeros episodios de la cuarta temporada de Prison Break, que nos vamos a merendar en cuanto recupere el aliento.

Y sobre la mesita de noche, me aguarda también el Dietario voluble de Vila-Matas, que aún no estaba a la venta al salir para China.

Vamos, que me alegro de estar de vuelta.

4 comentarios:

F.M. dijo...

Prison Break se ha convertido en una especie de equipo A. Yo no perdería el tiempo con la cuarta temporada. Es una ful.

juanitagonzalezdios dijo...

Cientos de veces he dicho lo que tú no te atreves a decir “¿Que hace un chico como yo, en un sitio como este?”
Cuando se llega a casa con los fondillos rotos, las rodillas en cuarentena, propietario de una serie virus y bacterias endógenas que te hacen asiduo del cuarto de aseo, juras que es la última vez, no te preocupes solo dura el tiempo que tardas en recibir la maleta que Iberia mandó a la terminal de Almería o a la Cochinchina, mañana empezaras a tramitar nuevo billete para otra nueva ruta.
Me alegro que tengas tus posaderas en la piel de toro, o sea en casa.

Mery dijo...

Bienvenido a casa.
También tengo esperándome el Dietario Voluble, casualidades de la vida.
Un abrazo

Antonio Rentero dijo...

Me acorde de ti cuando vi el libro de Vila-Matas el otro dia en ca Diego Marin ;-)

Me alegreo de que hayas vuelto aunque sea por entregas. Tienes que aprender a viajar con mochila de equipaje de mano y no facturar nada.

Bueno, factura algo, que si no Hacienda ya veras :-)