20/7/08

Pereza y resistencia

Llevo casi todo el fin de semana en casa sin hacer nada productivo, durmiendo, leyendo libros light por puro placer y haciendo zapping. Necesitaba profundizar en el noble arte de tocarme los huevos, adentrarme en la metafísica de la pereza. Y es curioso, cuesta demasiado quitarse de encima la culpa por no hacer absolutamente nada. Parece como si uno estuviese haciendo algo malo. Y es que la pereza sigue siendo pecado. Lo es para la Iglesia (uno de los siete capitales), pero sobre todo lo es para nuestra hiperactiva sociedad contemporánea, una sociedad que ha sustituido la pereza por el ocio. Un ocio que, a diferencia de la pasividad de la pereza, es implica actividad y se ha convertido prácticamente en un trabajo no remunerado. Se nos insta a hacer miles de cosas en nuestro tiempo de ocio. Cosas, por supuesto, que van de la mano del consumo (no en vano el ocio se ha convertido en uno de los sectores fuertes de las economías avanzadas).

Por eso aún la pereza es un pecado. Porque el perezoso no consume. Como ha dicho en alguna ocasión Fernando Savater, la pereza es condenable cuando nos inhabilita para nuestros deberes sociales, cuando va unida a la irresponsabilidad. Pero es necesaria como antídoto ante la sociedad del hiperconsumo y de la velocidad. Llegados a este punto, parece pertinente reclamar una dosis de pereza responsable. Una pereza subversiva como acto de resistencia ante el ocio consumista y como factor de regulación frente a la hipertrofia del trabajo. Por eso consideraré el “cinco minutitos más”, que nos mantiene en la cama por la mañana, como un acto micropolítico de resistencia al capital.

3 comentarios:

sushi de anguila dijo...

¿Y A ESO LE LLAMAS TÚ UN FIN DE SEMANA IMPRODUCTIVO? ¡Ay, qué mal están las cabezas, MAHN! Gloria celestial de la buena...hombre...

Indiana Jones dijo...

que bien queda eso de intalectualizar algo "a priori" tan banal, como la pereza. Yo el otro día comi en casa de mis padre, me tumbe a eso de las 5.30 y me levanté a las 7.30. Durante todo este tiempo quería, necesitaba coger un libro con el que me he encarado este mes. Al final no lo cogí. POr un segundo me senti mal, pero pasó rápido. A veces, es necesario hacer zapping y leer light para no perderle el puslo a lo que pasa todos los días. A conocer de que palo va este mundo cada vez más desperdigado. Una cosa como "El diario de patricia" es basura en estado puro. Peroc reo que a veces, hay que pararse dos minutos a ver las sandeces que se dicen, aunque sólo sea para que después, podamos decir con conocimiento de causa, esto es "basura en estado puro".

Antonio Rentero dijo...

Fundemos el P5MM... Partido 5 Minuticos Más.

Pero lo hacemos otro día...